El Chevrolet 400 del piloto de Lomas de Zamora se encuentra pronto a participar de la temporada del TC Platense. La historia de un auto que despierta admiración en cada autódromo y del que su dueño destaca: “No sé por qué se hizo tan querido”. 

El Perla Negra está ultimando detalles para volver a correr.

Los amantes de los fierros no tienen nada que envidiarles a los futboleros. Tienen su admiración por algún circuito, un piloto, una carrera o un auto en particular. Y en esta oportunidad, el piloto de Lomas de Zamora, Fernando Aparicio, siente una atracción especial por su Perla Negra, un Chevrolet 400 que compró y enamoró a muchos seguidores y hoy es una marca registrada.

La máquina fue comprada en 2012 a Tito D’Alongaro y fue corrida por Dante Gil en el TC Rioplatense. Y tuvo un parate, donde Aparicio alquiló la Chevy de Tortosa. En el 2015, participó de dos carreras en el ProCar, donde alcanzó dos terceros puestos, para en 2016, comenzar en el ProCar. “A mediado de año el TC Platense renovó autoridades, me llamaron y convocaron. Quizás en julio pongamos el auto en pista, ese es el objetivo que tenemos por delante”, explicó el piloto.

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Y agregó: “Este año no arrancamos. Estuvimos complicados con el presupuesto. En la última carrera del año pasado rompí el motor y hoy lo está arreglando Gonzalo González (otro piloto lomense que corre en Turismo 4000 Argentino). Espero arrancar el mes próximo en el Mouras”.

La charla vuelve a girar sobre el Perla Negra. No se puede evitar. El auto es la gran atracción para los concurrentes al autódromo. “La verdad es que no sé por qué se hizo tan querido en los lugares dónde participo. Será porque es viejo, como yo (risas). Pero bueno, así como me dio muchos dolores de cabeza también me dio grandes satisfacciones. Hace poco tiempo volví al taller de la casa de mis viejos, de la calle Pringles, en Temperley. Ahora estamos con atención propia”, explicó Fernando, cuya pasión por los fierros comenzó en 1994, cuando tenía 38 años.

“La verdad es que no sé por qué se hizo tan querido en los lugares dónde participo. Será porque es viejo, como yo (risas)”.

Aparicio arrancó como acompañante en la categoría StockCar, y luego pasó por el Turismo Internacional, Amigos Fiat 600 Lanús, TC Platense, ProCar y TC Regional.

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Aparicio lleva 24 en el automovilismo.

Para la vuelta a los circuitos, el piloto de Lomas tiene las mejores expectativas: “Tratar de estar entre los 10 de adelante, vamos con motor nuevo y poniendo fichas a ver si mejoramos lo que teníamos. Primero vamos a ir a Poligab, un taller de competición con banco de pruebas en Quilmes”.

¿Cómo es el TC Platense? Lo cuenta el protagonista: “Arrancó a fines de los ’90, es seis cilindros, donde corren marcas típicas del TC, como Ford, Chevrolet, Dodge, Torino, y algún Valiant. Es una categoría zonal y en estos momentos más accesible para poder correr en forma amateur en comparación a los valores que se manejan en el automovilismo”.

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Por último, Fernando agradeció a quiénes siempre le dan una mano: Soluciones Servicios Integrales, Organización B&R, Abrond, Rayhuen, Trasnporte Gallo, Tecnomed, Neumayan y Señal Art.