Tras la resolución dictada  por la Cámara Penal y Contravencional porteña, los habitantes del predio ocupado hace 23 días aguardan el desalojo.

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Las familias que ocupan desde el 25 de febrero último terrenos en Villa Lugano, al que denominaron barrio "Papa Francisco", aguardan la orden de desalojo, tras la resolución dictada en ese sentido por la Cámara Penal y Contravencional porteña.

La situación durante las primeras horas de la mañana era de tranquilidad, aunque se palpaba la ansiedad entre los habitantes del asentamiento.

No había presencia policial reforzada, y sólo se podía observar un móvil que la policía Metropolitana mantiene habitualmente en el perímetro del predio, en la avenida Fernández de la Cruz y Pola.

En una recorrida realizada por Télam, Ana, de 20 años, que permanece en la toma con su esposo y su hijo de cinco meses, dijo que "nosotros alquilábamos acá enfrente, en la villa 20, una habitación con baño compartido por 750 pesos al mes, suma que cuando no tenemos trabajo es mucha plata".

Afirmó que "es muy complicado poder cuidar a Luca (su hijo) acá, porque es chiquito y no tenemos todo lo que le hace falta, pero ya no podíamos seguir pagando ni tampoco tenemos a dónde ir".

Por su parte Albertina, de 42 años con 3 hijos, la mayor discapacitada con una encefalopatía congénita y retraso madurativo, dijo a Télam que "todos los días tenía que cargármela al hombro para subir tres pisos de escalera caracol, hasta la piecita que nos alquilaban por 900 pesos al mes".

"Acá vino la gente del Gobierno porteño a querer sacarnos, pero no hicieron nada ni por mi familia ni por mi hija, no les  importamos.

Si nos sacan de acá terminamos en la calle, porque ya no hay más a dónde ir".

Por su parte Marisol, de 30 años, que permanece en el predio con sus tres hijos de seis y cuatro años y el menor de ocho meses, contó a Télam que "alquilábamos acá enfrente en la Villa 20 una pieza con baño compartido por 1.300 pesos por mes, pero ya no podíamos seguir pagando eso y acá en el barrio ya nadie quiere alquilar a parejas con hijos".

"No tenemos más a dónde ir y todas las mamás del barrio estamos muy asustadas por la manera en que quieren sacarnos", remarcó.

Griselda, en tanto, una mamá soltera que esta en el barrio con cuatro chicos, le dijo a Télam que "la mayoría de las familias que construyeron este barrio están encabezadas por mamás solteras. Fuimos las mujeres las que llevamos mucho de ésto adelante y para poder sostener nuestros hogares acá, ya hace un mes que no vamos a trabajar".

Griselda concluyó: "estar acá con nuestros hijos es muy complicado porque nos faltan muchas cosas, pero ya no tenemos otra alternativa que resistir".