Los docentes universitarios realizarán un paro nacional de 48 horas este jueves y viernes, convocado por la CONADU y otros gremios, ante los reclamos por salarios y financiamiento de las universidades públicas. La medida se da mientras continúa la disputa por la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario.
La medida de fuerza fue confirmada por distintos sindicatos del sector, entre ellos FEDUBA, y tendrá alcance nacional. La protesta apunta a la falta de transferencias presupuestarias previstas para las casas de estudio y a la evolución de los ingresos de los trabajadores.
El conflicto se mantiene abierto por la implementación de la Ley de Financiamiento Universitario, que fue ratificada por el Congreso luego del veto presidencial. Según los gremios, existen además fallos judiciales que ordenan avanzar con el cumplimiento de la norma.
La falta de fondos repercute en los gastos habituales de las universidades públicas y también en recursos destinados a salarios y becas estudiantiles.
Los docentes universitarios reclaman una recomposición
En el plano salarial, las organizaciones sindicales cuestionan que los últimos aumentos hayan sido definidos de manera unilateral y sin una nueva instancia formal de paritarias.
De acuerdo con las estimaciones gremiales, los trabajadores acumularon desde diciembre de 2023 una pérdida cercana a un tercio de su poder adquisitivo. Para recuperar el nivel de compra de ese momento, sostienen que sería necesario un aumento superior al 50% sobre los haberes actuales.
El deterioro alcanza especialmente a quienes tienen dedicaciones simples y semi-exclusivas, aunque también afecta a los cargos con dedicación exclusiva.
Preocupación por la salida de investigadores
Otro de los puntos señalados por autoridades y representantes del sistema universitario es la migración de docentes e investigadores con formación de posgrado. La diferencia salarial frente al sector privado y las instituciones del exterior dificulta la retención de profesionales especializados.
Las entidades advierten que este escenario puede afectar tanto la calidad educativa como la investigación y el desarrollo científico y tecnológico del país.
Los gremios anticiparon, además, que podrían profundizar las medidas de fuerza si el Gobierno no brinda respuestas concretas sobre el financiamiento universitario y la recomposición salarial.