Así lo resolvieron los metrodelegados en respuesta a las sanciones aplicadas por Metrovías a unos 70 trabajadores que participaron de las últimas medidas de fuerza.

Los metrodelegados amenazan con profundizar las medidas.

El conflicto del subte está lejos de encontrar una solución y cada vez se agrava más. Los metrodelegados anunciaron un paro este miércoles en las líneas A y B desde el inicio del servicio hasta las 12 del mediodía en respuesta a las sanciones aplicadas por Metrovías a los trabajadores que protagonizaron las últimas medidas de fuerza.

La situación llegó a su máximo punto de tensión esta semana luego de que la empresa concesionaria del servicio envió 70 telegramas a empleados que participaron de la liberación de los molinetes, incluso pese a que la Justicia consideró las medidas como "una extensión legal del derecho a huelga".

El anuncio de los líderes Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro llega después de un mes de tire y afloje entre los trabajadores y Metrovías, luego de que el sindicato de la UTA cerrara con el Gobierno porteño y la concesionaria un aumento salarial del 15,2%, una cifra muy por debajo de lo que marcará la inflación en 2018.

Detrás del pedido de paritarias está también el conflicto de la representación de los trabajadores. En 2015, los metrodelegados habían logrado que el kirchnerismo les reconociera la personería gremial. Pero la UTA se presentó ante la Justicia y en marzo la Corte Suprema falló que la AGTSyP no podía tener esa potestad.

Así los metrodelegados quedaron afuera de la mesa de negociaciones e insisten con tener su lugar debido a la gran cantidad de trabajadores que representan.