El papa Francisco cumplió hoy su primer año de pontificado y escribió en su cuenta de la red social Twitter "Recen por mí", un pedido característico desde sus tiempos como arzobispo de Buenos Aires donde su sucesor, Mario Poli, concelebró una misa en una Catedral colmada.

Misa_Francisco

Con 12 millones de seguidores en las 9 versiones de su cuenta -en diferentes idiomas-, Francisco escribió: "Recen por mí" y  rápidamente recibió miles de `retuits`.

Los `hashtags` (etiquetas) #GraciasFrancisco, #Franciscoes, #Francisco se multiplicaron hoy en las redes sociales donde los usuarios compartieron fotos y mensajes de felicitación para el papa argentino.

Desde el domingo, Jorge Bergoglio realiza un retiro en Ariccia, a unos 30 kilómetros de Roma, junto a cardenales y obispos de la curia romana para una semana de rezos y reflexiones por la Cuaresma.

Al cumplirse un año desde que los cardenales lo eligieron Sumo Pontífice, no hubo ningún acto oficial en el Vaticano. En cambio en Argentina, y especialmente en Buenos Aires -su tierra natal-, se realizaron múltiples actos, misas y convocatorias.

"Hoy no hace nada de especial o distinto de los otros días. Reza", dijo el director de la sala de prensa vaticana, Federico Lombardi, consultado por periodistas sobre el modo en Francisco celebró hoy su primer aniversario al frente de la Iglesia católica.

La jornada del Papa comenzó como en los días precedentes, a las 7.30, con una concelebración de la misa, y su regreso al Vaticano, en ómnibus al igual que a la ida, será mañana por la mañana.

El retiro de Francisco durante el primer aniversario de su pontificado "da testimonio de la supremacía de la plegaria en la vida de todo creyente", escribió hoy el cardenal Angelo Bagnasco, presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, en un editorial en el diario católico Avvenire, citado por la agencia de noticias ANSA.

"Es significativo que el papa Francisco viva el primer aniversario de su elección en el silencio del retiro cuaresmal. También de este modo, una vez más el Santo Padre da testimonio de la supremacía de la plegaria en la vida de todo creyente", afirmó Bagnasco.

"Como pastores, que advierten la relación `especial y única` que nos une con el Obispo de Roma, le renovamos nuestra total y cordial disponibilidad. Como ya afirmé el pasado marzo, nuestro corazón desea latir con el corazón del papa Francisco", agregó.

En el artículo, llamado "Las palabras y las obras", el cardenal relee el primer año del papa Francisco a la luz de palabras clave del Pontificado: "pobres", "humildes", "enfermos", "cercanía", contra la "cultura del descarte", "diálogo", "encuentro" y "familia".

La Catedral Metropolitana se convirtió esta noche en sede de los festejos por el aniversario del pontificado de Francisco, con una misa presidida por el cardenal Poli, quien destacó la "entrega sin reserva que Jorge Bergoglio está haciendo a la Iglesia".

Allí estuvieron el nuncio apostólico, Emil Tscherring; los obispos auxiliares de Buenos Aires y un centenar de curas y seminaristas de la ciudad; el secretario de Culto, Guillermo Olivieri, y su par porteño, Alfredo Albriani.

Poli destacó en su su homilía la figura de Bergoglio como "un buen pastor por sus gestos y su entrega sin reserva" y afirmó que su mensaje "va despertando una nueva identidad en la Iglesia y un entusiasmo en los fieles por ser protagonistas".

También resaltó el llamado del papa argentino "a salir de las propias comunidades y llegar a las periferias existenciales, a una iglesia en salida" y aseguró que "Francisco no se cansa de convocarnos a la nueva evangelización".

Antes de la misa, la Universidad Católica Argentina (UCA) hizo un acto al que asistieron el titular de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez; el diputado Carlos Kunkel y la ministra de Gobierno bonaerense, Cristina Alvarez Rodríguez; el socialista Hermes Binner; el ex embajador en el Vaticano, Carlos Custer y los sindicalistas Armando Cavallieri y Gerónimo Venegas, entre otros dirigentes.

En tanto, el secretario general de la Pontificia Comisión para América Latina, Guzmán Carriquiry, el laico con el cargo de mayor responsabilidad en el Vaticano, destacó que en "América Latina se decide el futuro de la Iglesia Católica" y dijo que "la lección de Francisco llega después del declive europeo tanto en lo político,  como en lo económico, como en lo cultural".