Pese al desplante de la oposición, el presidente venezolano instaló la conferencia nacional de la paz.

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El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, instaló la conferencia nacional de paz con la que convocó al diálogo, y a pesar del desplante de la oposición, que no asistió por considerarla un "simulacro", prometió intentar "que la próxima reunión diga que sí".

El jefe de Estado venezolano dijo que no había que hacer "un drama" por la ausencia de algunos sectores, sin mencionar a la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD), y señaló como primer punto de la reunión el respeto a la Constitución.

"Aquellos sectores que no aceptaron participar en esta reunión (...) no hagamos un drama de que alguien haya dicho que no viene (...) busquemos que diga que sí vienen en la próxima reunión", indicó.

Maduro recibió en la Casa de Gobierno a representantes empresariales, artísticos, políticos ofcialistas, religiosos y de medios de prensa, a quienes planteó los puntos principales para arrancar los debates.

"Propongo formalmente en esta primera reunión de trabajo de la conferencia nacional por la paz el respeto a la Constitución por parte de todos", dijo.

"Segundo punto, no a la violencia y que vayamos juntos a levantar los focos violentos en 14 municipios del país, que ya no son 18, donde tienen encerrada a la gente de la clases media alta", dijo Maduro en el discurso, consignaron las agencias AVN, DPA y EFE.

Agregó que el tercer punto de su agenda es la defensa del país ante el intervencionismo extranjero, sobre el cual destacó un pronunciamiento del secretario del Departamento de Estado norteamericano, John Kerry, quien dijo que su país estaba preparado para normalizar las relaciones con Venezuela.

"Nosotros vamos por ese camino. Yo nombré a un embajador de Venezuela en EE.UU. (Maximilian Arvelaéz) y pedí la creación de una comisión de Estados Unidos para con una comisión venezolana resolver los intercambios planteados", expresó el gobernante.

Maduro añadió que plantea "una nueva etapa en las relaciones con EE.UU." y propuso "ir a esta nueva etapa sin ningún complejo y con dignidad, ya que no nos consideramos inferiores ni superiores".

El mandatario dijo que con la conferencia se propone avanzar en la búsqueda de la paz y el entendimiento y asistir luego a una "cumbre por la paz", en la que nadie debería quedar fuera.

"Queremos convocar a todo el país a un gran diálogo histórico, político, social, filosófico, de valores democráticos, de tolerancia y respeto. En Venezuela está en marcha una revolución y va a seguir en marcha por la vía democrática y constitucional.
Nosotros somos gente de paz", destacó.

Asimismo, insistió que su gobierno enfrentó un llamado sedicioso a derrocarlo, antes de las secuencias de eventos violentos que han impactado a la sociedad, dejando muertos y heridos.

"Hay 50 muertos vinculados a actividades directas o indirectas a las protestas. No esperemos una circunstancia de conmoción nacional para hablar y vernos las caras. Tenemos que actuar de manera temprana, por eso esta conferencia por la paz", dijo.

Agregó que espera que los que no aceptaron participar en la primera reunión se incorporen en las siguientes y que "nadie diga que no al diálogo".

Maduro afirmó que no tiene miedo de verle la cara a ningún representante opositor y destacó la presencia del presidente de la agrupación patronal Fedecámaras, Jorge Roig, a quien en ocasiones anteriores había acusado de dirigir un complot contra el gobierno.

Roig dijo que en la calle hay protestas que son legítimas, debido a que el "país está mal por un modelo fracasado", pues la economía marcha mal y los venezolanos "se están matando entre sí".