Por el cierre de las escuelas y la suspensión de las clases, muchos de los trabajadores del sector perdieron su única fuente de ingresos y están "desesperados".
En Lomas hay entre 700 y 800 micros escolares habilitados, según informaron desde Ateuus.

Los transportistas escolares están “desesperados”. Con el cierre de las escuelas y la extensión de la cuarentena en todo el país, no saben cuándo van a volver a trabajar y muchos de ellos perdieron su única fuente de ingreso familiar. Por eso desde el sector salieron a pedir medidas urgentes tanto al Gobierno bonaerense como a los Municipios.

La preocupación de los dueños de los micros, de los choferes y las celadoras es que su actividad está atada al ciclo lectivo y que vienen de tres meses de parate casi total. "Durante el verano el 80% del transporte escolar queda parado, porque hay colonias pero no alcanzan para que todos puedan trabajar", explica Juan José Queijeiro, titular la Asociación de Transportistas Escolares y Excursionistas Unidos del Sur (ATEEUS)

Entonces, en este escenario, advierten que este año pueden llegar a estar "entre ocho y nueve meses" sin trabajar , teniendo en cuenta las proyecciones que manejan  en el rubro sobre cuándo podrían llegar a reanudarse las clases (junio, como el mejor de los casos).

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"Más allá de que cada uno tiene sus ahorros, uno nunca se preparó para estar ocho nueve meses sin trabajar", resalta Queijero. E inmediatamente da cuenta que las medidas económicas lanzadas por el Gobierno nacional no alcanzan a la mayoría de los transportistas porque casi todos son "independientes" o no poseen monotributo social.

En Lomas de Zamora, por ejemplo, son entre 700 y 800 la cantidad de micros habilitados que existen, y por cada micro hay un chofer, una celadora y por ahí un dueño. En Almirante Brown y Esteban Echeverría son otros tantos. Son miles de trabajadores que hoy no tienen nada.

"Para algunos somos grandes empresarios pero, en realidad, somos infinidad de familias que trabajamos y vivimos de lo que el colectivo nos da. Esta es una actividad tradicionalmente familiar. Por ejemplo, mi viejo hace 35 años que es transportista, yo ya llevo 20 años más o menos. Es un trabajo muy familiar, de toda la vida", dice.

Ante este escenario, desde Ateuus le enviaron una carta la Secretaría de Gobierno del Municipio de Lomas de Zamora para pedir algunas exenciones o beneficios fiscales "al menos durante el tiempo que dure la emergencia o, si es posible, una prórroga hasta diciembre.

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"No pedimos una ayuda económica, sino no pagar la tasa de desinfección, de habilitación, de patentes que tenemos abonar los transportistas durante este tiempo si se pudiera durante todo el año y prorratearlo el año que viene", ejemplificó.

En provincia de Buenos Aires, la cámara que nuclea a las asociaciones del sector también le solicitó medidas al gobernador Axel Kicillof, como créditos a tasa subsidiada.

"Esa plata sería para sobrevivir, para comprar cosas de primera necesidad, no para otra cosa", admite Queijero.

Y agrega: "Hoy hay muchos que están haciendo cosas en sus casas, cocinando o rebuscándoselas porque nosotros somos independientes y nadie nos da una mano".

Y cierra: "Si uno se pone a escuchar al presidente (Alberto Fernández), en cada entrevista que dio, dice que lo último que va a reestablecer van a ser las clases . Si nosotros tomamos eso al pie de la letra, nos vemos cada vez peor".