Cuestionaron las políticas implementadas por el Gobierno nacional.
La situación de las pymes es alarmante. Los empresarios reclaman medidas del Gobierno.

Las pymes industriales este año atravesaron su peor trimestre en la última década. Las ventas reales en el sector se redujeron un 10,7% interanual y se perdieron cerca de 40 mil empleos, según un informe difundido por la Fundación Observatorio Pyme.

La caída en la actividad “es similar a la observada durante parte del período de crisis internacional 2008- 2009 y más elevada que las variaciones interanuales de 2016, aunque no tan aguda como la recesión en 2014”, señaló la entidad.

El nivel de ocupación, en medio de la brusca recesión de enero y marzo de este año, presentó una contracción entre las medianas industrias (-1,5% interanual), mientras que entre las pequeñas se profundizó la tendencia decreciente, con una caída de 9,8%.

El estudio indicó que no sólo la situación de la economía real de las pymes manufactureras es contractiva, sino que adicionalmente la confianza “está en claro escenario pesimista”.

"Es posible que pasadas las elecciones PASO ya se encuentren perspectivas más definidas en relación a la evolución económica. No obstante, será fundamental un poco de calma cambiaria y de moderación en la aceleración inflacionaria para que las industrias pyme puedan morigerar el achicamiento y/o estancamiento y hallar algo de previsibilidad de corto plazo”, evaluó.

Mientras tanto “como ha ocurrido en las últimas cuatro o cinco décadas, continuará el desafío de los cambios estructurales que hacen al mejor desempeño y desarrollo de las empresas existentes y de nuevos emprendimientos. Por el momento, en este contexto de estanflación, el tejido industrial del país se encuentra evolucionando desfavorablemente sin atisbos de una mejora sustancial en el muy corto plazo”.