Hoy el Estado no subsidia la tarifa, ya que lo que pagan los usuarios cubre el 100% del costo operativo. Pero en el caso de que los valores se ajusten por debajo de la inflación, la situación podría cambiar lo que complicaría las cuentas públicas en un escenario de crisis.

Mauricio Macri le dejará otra “herencia” a su sucesor, Alberto Fernández: en marzo próximo el Presidente deberá decidir si actualiza o no el precio de la tarifa de agua, que en mayo fue del 27%, cuando en general suele acompañar la inflación del año anterior.

El desfasaje deja al futuro Gobierno en medio de una encrucijada: si aplicar un aumento escalonado o si opta por no incrementar los valores que hoy pagan los usuarios. Cualquiera sea la determinación que tome tendrá que enfrentar un costo político o económico.

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La gestión de Cambiemos, a pesar del ajuste que llevó adelante en los últimos dos años, dejará un déficit fiscal de casi el 4% del PBI, lo que condicionará el rumbo y las políticas que podría implementar el Ejecutivo desde el 10 de diciembre con un Estado en crisis.

En 2015, el Estado subsidiaba el 80% de Aysa. “Ahora el escenario es totalmente distinto”, explicó Pablo Bereciartua, secretario de Infraestructura y Política Hídrica. “Por eso, la decisión (de un posible aumento) la tomará el próximo Gobierno“, apuntó.

Como no existen audiencias públicas vinculantes para fijar el aumento de tarifas de Aysa, la decisión correrá por cuenta pura y exclusivamente del programa económico que llevará adelante el próximo Gobierno, que tendrá varios desafíos que afrontar, como la deuda.

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Desde el entorno de Fernández reconocen que “no hay mucho margen” para ampliar el monto de los subsidios que hoy destina el Estado (alrededor de $8000 millones). Con las reservas por el suelo y sin acceso a los mercados de crédito “sería complicado ampliar el gasto”.

Las primeras señales sobre el camino que tomará la próxima administración se conocerán este viernes cuando Alberto Fernández presente definitivamente a su ministro de Economía. Por ahora el nombre del elegido se mantiene bajo siete llaves.