Adelantándose al nuevo ciclo político que se abre a partir del 10 de diciembre, los obispos abogaron por un "diálogo sincero" entre todos los sectores para "fortalecer la Nación".
Poli, Ojea y Colombo encabezan la reunión del Episcopado en Pilar.

A diez días de las elecciones, la Iglesia abogó por un “diálogo sincero” entre todos los sectores para “fortalecer la Nación” y señaló algunas asignaturas pendientes. En un mensaje difundido al promediar la asamblea plenaria del Episcopado en Pilar, advirtió que "las mayores hipotecas del país siguen siendo la pobreza, la exclusión y la desigualdad".

El documento difundido este miércoles deja en claro cuáles serán los principales temas en los que pondrá el foco la Iglesia a partir del próximo 10 de diciembre. Los obispos encabezados por el titular de la diócesis de San Isidro, Oscar Ojea, afirmaron que "la patria requiere de todos un renovado esfuerzo de diálogo sincero y búsqueda de consensos".

"En el inicio de un nuevo período de nuestra democracia, por la cual hemos optado de manera irreversible, queremos caminar con los argentinos para consolidarla cada día más", expresaron los prelados y pidieron "a Dios que ayude" para que esta senda "se traduzca en vida digna, desarrollo, trabajo para todos, acceso a la salud y educación de calidad".

En otro tramo importante de su postulado los representantes eclesiásticos también se refirieron a la corrupción y evaluaron que “no será posible un real fortalecimiento de la democracia, sin una firme opción ética en los distintos niveles de la vida social”.

“El delito de la corrupción nos tienta a todos de distintas maneras y no será posible un real fortalecimiento de nuestra democracia, sin una firme opción ética en los distintos niveles de la vida social, sin una real división de los poderes del Estado y una participación cotidiana y generosa de cada argentino”, afirmaron.

"La grandeza de nuestra dirigencia se manifestará en este intento si sabe incorporar también los esfuerzos y las búsquedas de los más pobres”, expresaron en medio de la Asamblea, que comenzó el lunes en la Casa de Retiros "El Cenáculo".

Según entendieron, "la nueva cuestión social abarca tanto las situaciones de exclusión económica como las vidas humanas que no encuentran sentido y ya no pueden reconocer la belleza de la existencia".

"Como ciudadanos responsables estamos llamados a formar un pueblo que, más allá de las discrepancias, sostenga referencias estables que conformen un proyecto común. Esto supone un renovado esfuerzo por superar las distintas formas de violencia y por construir la amistad social", agregaron.