Un informe de la Cámara Argentina del Libro elaborado entre enero y octubre pone en evidencia la caída de la industria editorial. Además, evidencia la baja de la producción, de lanzamientos y del empleo.
Según proyecciones, este año se producirá un 50% menos de ejemplares que en 2015.
Según proyecciones, este año se producirá un 50% menos de ejemplares que en 2015.

Del mismo modo que otros sectores argentinos, la industria editorial está en caída: cada vez se venden menos libros. De enero a octubre, la baja es del 12%, lo que ubica a 2018 como el peor periodo en muchos años, según un relevamiento de la Cámara Argentina del Libro (CAL) que también indica que la retracción se registra por tercer año consecutivo y acumula un 35% de recesión.

Al desplome de las ventas le sigue una disminución de la producción de ejemplares del Sector Editorial Comercial (SEC) que viene menguando desde 2016: de enero a octubre se produjeron 23 mil nuevas publicaciones, lo que en una proyección muestra una baja del 8% respecto de 2017 y alrededor del 50% de la producción de todo 2015.

En cuanto a los lanzamientos, se imprimió un 20% menos que el año pasado, cuando hubo 51,3 millones, lo que en una proyección lleva a un total de 42 millones a fin de año.

Como consecuencia concreta en el mundo del trabajo, desde 2016 debieron bajar las persianas 35 pequeñas librerías de la ciudad de Buenos Aires mientras que otra treintena se redujo o fue absorbida por grandes cadenas. Esto se dio no sólo por la baja en las ventas, sino por el aumento paralelo de los valores de los alquileres y de los servicios.

Así, el empleo directo del sector editorial cayó un 20%, y el indirecto –diseñadores, correctores, traductores, agentes- lo hizo en un 15%. Y las librerías redujeron en un 15% su personal desde el mismo año.