El cronograma de pagos para el país será muy exigente. Algunos economistas ya hablan de que es necesario dilatar los plazos de pago para no entrar en cesación de pagos.
Los asesores de Alberto Fernández ya le pidieron al Gobierno que "cuide" las reservas.

El horizonte del pago de la deuda hasta fin de año será muy exigente para la Argentina. El Estado deberá afrontar vencimientos por $245.000 millones y US$1.400 millones en Letras del Tesoro y otros títulos, según cálculos de la consultora privada Eco Go.

El panorama para los próximos meses es complejo para el Gobierno de Mauricio Macri, ya que desde las PASO las reservas internacionales cayeron unos US$18.500 millones, una estampida que significó el 28% del stock hasta tocar los US$47.800 millones.

La pérdida de dólares por “goteo” es seguida de cerca por la Casa Rosada y también de cerca por Alberto Fernández que teme que Mauricio Macri lo deje sin recursos.

Leé también:  Guillermo Nielsen: "La idea es renegociar la deuda rápido para minimizar daños"

Ocurre que en el primer semestre de 2020 el país deberá cubrir vencimientos que, entre capital e intereses, suman alrededor de US$11.900 millones y $869.000 millones.

Ese monto deberá ser afrontado o renegociados por el nuevo gobierno y tanto en  los equipos de Alberto Fernández como de Mauricio Macri hay coincidencia en la necesidad de dilatar los plazos para no desembocar en un callejón sin salida.

Es que el próximo año habrá que afrontar vencimientos de deuda por US$ 29.200 millones. Al tipo de cambio actual (a $60 en promedio) representa un número estratosférico: $ 1.752.000.000.000, es decir, $1.752 billones.

Los cálculos, según distintos economistas, hacen pensar que los compromisos son prácticamente imposibles de afrontar si no hay cambios en el programa fiscal, teniendo en cuenta que este año la economía caerá 3,5%, según cálculos del Banco Mundial.

Leé también:  Primer contacto del futuro Gobierno con el Fondo Monetario Internacional

En 2018 el Producto Bruto Interno ya había desbarracado un 2,7%, por lo que en dos años el retroceso de la actividad económica rondará el 6%. Todo con una inflación que en este 2019 cerraría por encima del 55% y acumula 130% en dos años.

Los equipos técnicos del Frente de Todos aseguran que este exigente panorama deberá ser afrontado con reservas de libre disponibilidad que apenas superarían los US$ 11.000 millones. Una misión dificilísima para el próximo Gobierno, sea cual sea su signo político.