Allá lejos y hace tiempo, el 11 de septiembre de 1888, en Asunción del Paraguay, fallecía Domingo Faustino Sarmiento, a sus 77 años. Cincuenta y cinco años después de aquel acontecimiento, en 1943, un grupo de pedagogos de América latina decidió que esa fecha era la más oportuna para homenajear a todos los maestros latinoamericanos.

Entonces fue así que quedó establecido para la posteridad en la Conferencia Interamericana de Educación que se celebró en Panamá en aquel año.

La resolución indicaba que "ninguna fecha ha de ser más oportuna para celebrar el día del maestro que el 11 de septiembre, día que pasó a la inmortalidad, en el año 1888, el prócer argentino Domingo Faustino Sarmiento".

De todos modos, cada país tiene su propio día para conmemorar el Día del Maestro, y en todas partes de la región la fecha elegida es nuestro 11 de septiembre.

Mientras que en la Argentina ambas fechas coinciden desde aquel 1943 y hasta la fecha sigue siendo así, sin miras que se cambié esa fecha en el almanaque.

Leé también:  ¿Maestro Ciruela o Maestro Siruela?

Más allá de los cuestionamientos posteriores que recayeron sobre la figura de Domingo Faustino Sarmiento y por algunos de los procederes de este cuyano, esta fecha quedó como inamovible desde entonces y hasta ahora a nadie se le ocurrió mover el Día del Maestro del calendario de feriados escolares.

Vueltas del destino, Sarmiento tiene dos himnos distintos y un caso inédito en esta materia. Uno de ellos que se entona sólo en su San Juan natal y el otro, en el resto del país, que es el más conocido además. "Padre del aula, Sarmiento inmortal", dice una parte del himno que entonamos tantas veces.

Más allá de los que despotrican contra Sarmiento, con sus válidos argumentos, y los que lo ensalzan con vehemencia sus doctrinas, también con sólidas posiciones, es el Día del Maestro y es una jornada en la vale la pena recordar la importancia que tiene la labor docente y no está nada mal conmemorarla.

Leé también:  Cosa de líderes

Por eso también es digno recibir las correspondientes salutaciones del caso, y por qué no algún presente, y retribuirlas a los demás colegas de profesión y también aquellos que supieron ejercer este oficio por años.

Además, el Día del Maestro es inclusivo a los docentes de todos los niveles educativos, desde las maestras de Nivel Inicial hasta los que dan un Máster en la Universidad. Inclusive la celebración se puede hacer extensiva a aquellos maestros que están fuera de la edición formal, pero que llevan adelante una labor docente con la mejor de sus intenciones.

El este miércoles 11 de septiembre, un miércoles con rojo en almanaque, que se una Feliz Día para todas y todos los maestros.