Ya son 602 los exfuncionarios, militares y civiles que gozan de ese beneficio a pesar de haber cometido crímenes de lesa humanidad. La cifra aumentó 5% desde fines de 2017.

Etchecolatz gozó de domiciliaria, hasta que la Justicia revocó el beneficio.

En los últimos seis meses creció de 549 a 602 el número de represores detenidos con prisión domiciliaria en todo el país, según reveló un informe confeccionado por la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad (PCCH) del Ministerio Público Fiscal.

Según el análisis, son 1.038 los detenidos por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura, y de ellos 602 obtuvieron el beneficio de la domiciliaria, mientras que 375 están presos en cárceles federales y 61 en dependencias de las Fuerzas Armadas.

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En el informe anterior de la PCCH, que abarcaba la situación de los detenidos hasta diciembre de 2017, el número de represores con prisión domiciliaria ascendía a 549 (del mismo total de 1038), cifra que ascendió en un 5% en lo que va de 2018.

Aparte, hasta fin del año pasado, 435 se encontraban en cárceles del Servicio Penitenciario Federal (SPF) o provincial, uno estaba internado por fuera del SPF y 53 personas permanecían en dependencias de las Fuerzas Armadas o de seguridad.

Según publicó este lunes el portal oficial del Ministerio Público Fiscal, de todos los juicios realizados en el país desde 2006, con un total de 206 sentencias, se registraron 867 condenados y 115 absueltos. A la vez, existen 715 procesados y 36 prófugos desde la inconstitucionalidad de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida hasta el 15 de junio.