A diferencia de países europeos, Argentina apostó al desendeudamiento a través de los canjes de 2005 y 2010, por los que se logró una quita de US$45.100 millones.

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La política de desendeudamiento permitió colocar a Argentina en el podio del mundo. Es que la relación entre deuda y Producto Bruto Interno (PBI) cayó un 73% y, con este resultado, superó ampliamente los índices de Alemania, Francia y España, que incrementaron fuertemente su pasivo público, según un informe del Grupo de Estudio de Economía Nacional y Popular (GEENaP), que analiza el período 2002-2012.
El panorama detallado por esta institución es alentador, ya que el país recuperó soberanía económica por los canjes de la deuda realizados en 2005 y 2010, que dieron como resultado una quita de US$45.100 millones. Esta cifra representó el 48% del monto por el que el ex presidente Adolfo Rodríguez Saa declaró el default en 2001.
En tanto, Alemania incrementó su deuda con respecto al PBI un 37%, Francia un 53%, mientras que en España, la suba trepó al 73%.
A contramano de las naciones europeas que arrojaron estadísticas preocupantes, los países de Latinoamérica se ubican en lugares de privilegio: Ecuador redujo un 65% lo que debe en relación al PBI; Perú, un 55%; Colombia bajó un 32%, Chile, un 27%; y en Brasil, la proporción se achicó un 20%.
La escuela española de negocios EAE Business School coincide con el GEENaP y señala que el país tiene una deuda que
equivale al 45% de su PBI y destaca que si mantiene el ritmo de crecimiento y de desendeudamiento, la relación
descenderá al 40% en cinco años.