El número recuerda a los registrados en la salida de la convertibilidad, cuando hubo 230.000 empleos menos. La destrucción, constante, se mantuvo incluso en 2017, el único año en el que creció la economía.
En cuanto al panorama futuro, las proyecciones no son positivas.

Con la electrónica, el cuero y el calzado y las confecciones como los sectores más golpeados, se perdieron alrededor de 200 mil puestos de trabajo en los últimos cuatro años, una cifra similar a la registrada al cierre del segundo gobierno de Carlos Menem, cuando se habían destruido 230.000 puestos.

Según un informe de la consultora Radar, la “destrucción” de empleo es constante. “Desde el comienzo de la gestión, el empleo industrial registra una caída permanente, que se sostuvo incluso en 2017, el único año de crecimiento de la economía. Entre el cuarto trimestre de 2015 y el segundo de 2019, se perdieron más de 200.000 puestos registrados, lo que implicó una caída de -15,4%”, señaló el estudio y destacó: “La evolución del empleo se asemeja al último período de fuerte desindustrialización, atravesado entre 1998 y 2002, en la última etapa de la convertibilidad. Entre el segundo trimestre de 1998 y el cuarto de 2002, se perdieron 230.000 puestos de trabajo registrados, lo que significó una caída de -24%”.

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En cuanto al panorama futuro, las proyecciones no son positivas: “Todo indica que, como consecuencia de la persistencia de la recesión, el ajuste fiscal y monetario y el último salto cambiario, la industria seguirá destruyendo empleo durante el tercer trimestre del año”.

El estudio lamenta la destrucción del empleo industrial, que suele ser de mayor calidad por arriba del promedio de la economía, y que implica perder mano de obra calificada que es más difícil de recuperar. “Con salarios más altos y mayor proporción de registrados sobre el total, por lo que su destrucción implica una precarización del empleo a nivel general”, indicó.

LOS MÁS AFECTADOS. Los sectores más afectados en estos cuatro años fueron la electrónica (-29,2%), cuero y calzado (- 29,8%), confecciones (-21,7%) y edición (-18,8%). El rubro alimentos y bebidas registró una baja de 2,1% entre 2015 y 2018, es decir, alrededor de 8.100 empleos menos.

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Dentro de la metalmecánica, maquinaria y equipo cayó 8,1%, equipos eléctricos 4,6% y otros productos de metal 7,5%, principalmente por la caída del gasto de inversión en equipamiento nacional.

El embate a las economías regionales no fue menor. La industria del tabaco mermó 13%, la de madera 9,9% y la elaboración de vinos 4,6%.