Juan Carlos Fiscina preside la entidad que colabora con vecinos y entidades de la zona. La ONG entrega su propio premio “Llavallolino de corazón” a quienes se destacan en la comunidad.

Juan Carlos Fiscina presidel Rotary Club de Llavallol, organización no gubernamental fundada el 28 de junio de 1967 y que se caracteriza por brindar un servicio desinteresado a la comunidad, siendo intermediarios entre los que necesitan y los que pueden llegar a ser la solución.

Con tareas para la localidad, y lejos de un beneficio personal, los rotarios realizan como una de sus actividades la donación de diferentes monumentos. También llevan adelante rifas, confeccionan revistas y hacen cenas para recaudar fondos y así continuar con las obras de servicio, ya que no reciben subsidios de ninguna índole.

“ser presidente es una gran responsabilidad”, afirma fiscina.
“ser presidente es una gran responsabilidad”, afirma fiscina.

“La idea es reunir la mayor cantidad de representantes de la comunidad en cuanto a distintas profesiones. Tratar de que la membresía abarque todas las calificaciones para que su labor nos abra distintas puertas”, expresó el presidente, dando como ejemplo la ayuda brindada a los bomberos con la entrega de un portón, gracias a la gestión con diferentes empresas y la colaboración fundamental de uno de los socios.

EL ACERCAMIENTO. “De chico leía revistas de origen norteamericano y había mucha publicidad del Rotary. Siempre me pregunté de qué se trataba”, explicó el abogado de 57 años sobre sus primeros recuerdos ligados al club.

En 2004, un cliente suyo lo invitó a formar parte y, luego de un tiempo de adaptación y conocimiento, los miembros lo aceptaron para que ingrese definitivamente como socio.
Hace un tiempo que el club aceptó la inclusión de mujeres y gente más joven al movimiento, luego de un arduo debate que culminó con una votación afirmativa. Juan Carlos contó sobre la actualidad en el tema: “Todavía no se incorporó a ninguna, pero tenemos invitadas, el abanico ya se abrió. Incluso nombramos a una socia honoraria, integrante de la Cámara de Comercio y que tiene mucha participación comunitaria”.

“Llavallolino de corazón” es un reconocimiento que entregan los rotarios a los vecinos que se destacan en la comunidad: “Es muy gratificante ver lo bien que se sienten al recibir la distinción. Esos gestos también son parte del servicio”, indicó emocionado el presidente.

Tiempo atrás y por directivas de Rotary Internacional, las acciones solidarias que se realizaban no debían ser de público conocimiento. Después cambió y se decidió comunicar. “Si le preguntás a 10 personas, sólo una te puede contestar con seguridad qué son los rotarios”, afirmó sobre el poco conocimiento de la sociedad acerca de la ONG.

“Ser presidente es una gran responsabilidad, tus compañeros apuestan a que se siga trabajando con los proyectos que no se pudieron realizar en la gestión anterior, porque no son individuales sino del club”, culminó.

¿CÓMO FUNCIONAN? Los clubes responden a una entidad madre a nivel internacional y, a su vez, pertenecen a una “gobernación” de acuerdo a su disposición geográfica.

Actualmente el Rotary de Llavallol cuenta con 14 socios que pagan una cuota mensual y su estructura se basa en una comisión directiva formada por un presidente, un vicepresidente, un secretario, un tesorero, distintos comités y el macero, quien realiza las tareas como maestro de ceremonias y es el responsable del protocolo.

la Fundación Rotaria está dentro de las 10 ONG más transparentes del mundo.

Sobre el emblema que los caracteriza, Fiscina indicó: “El nombre proviene de rotación porque en sus inicios cambiaban de lugar de reunión. Es por eso que su símbolo es una rueda”.

Uno de los brazos sustanciales del movimiento es la Fundación Rotaria, considerada dentro de las 10 ONG más transparentes del mundo. “La actividad fundamental con la que trabaja hace más de 20 años es con la desaparición de la polio en el mundo. Con campañas masivas de vacunación casi ya no existen países en el mundo con esta problemática”, afirmó Juan Carlos.

Inmediatamente, agregó: “Hay muchas entidades, empresas y personas que aportan con la Fundación. Es muy poderosa y prácticamente más importante que el mismísimo Rotary Club”.