El oficialismo confiaba en obtener al menos 40 votos a partir del respaldo de un sector del Bloque Justicialista y de los senadores de algunas provincias.
Se estima que el debate se extenderá durante 15 horas

En un Congreso blindado, entre protestas de partidos políticos y movimientos sociales, el oficialismo esta noche se encaminaba a convertir en ley el Presupuesto 2019 que garantiza el plan de ajuste acordado entre el Gobierno y el Fondo Monetario Internacional.

A pesar de la fractura del interbloque Argentina Federal, que conduce Miguel Ángel Pichetto, Cambiemos confiaba en conseguir al menos 40 votos para darle luz verde al proyecto a partir del respaldo de una porción del Bloque Justicialista y de las bancadas que responden a los gobernadores.

El oficialismo recurrió a la vieja estrategia de solicitar una sesión especial para evitar que se traten cualquier otro proyecto que pueda resultarle incómodo al Poder Ejecutivo que pueda hacer peligrar el tratamiento del Presupuesto.

La obsesión del oficialismo siempre fue contar con esta ley estratégica antes del comienzo del encuentro internacional del G20 y, sobre todo, ofrecerle al FMI la previsión de gastos y recursos para el año próximo tal como lo habían acordado.

La obsesión del oficialismo siempre fue contar con esta ley estratégica antes del comienzo del encuentro internacional del G20 y, sobre todo, ofrecerle al FMI la previsión de gastos y recursos para el año próximo tal como lo habían acordado.

Las críticas de la oposición rondaron en que “el programa económico del Gobierno fracasó” y que “el Presupuesto es una muestra de eso”.

El Presupuesto 2019 contempla un gasto total de más de $4 billones, un dólar promedio de $40,10 y una inflación interanual de apenas 23% para diciembre del año próximo, sin considerar que la de este año superará el 45%, por lo que algunos economistas estiman que la inflación en 2019 en realidad ascenderá por arriba del 34%.