Enrique Merelas denunció que incendiaron el automóvil de custodia policial que tiene frente a su casa y vinculó el hecho a un conflicto con barrabravas del club de la Primera D.

porvenir
El máximo dirigente de El Porvenir, Enrique Merelas, denunció que incendiaron el automóvil de custodia policial que tiene frente a su casa y vinculó el hecho a un conflicto con barrabravas del club de la Primera D.

"El hecho ocurrió este miércoles alrededor de las 5. Escuché una explosión y luego vi el patrullero incendiado y la custodia policial no estaba. Si uno baja los brazos se apodera la mafia", comentó el directivo en diálogo con los medios de prensa, respecto del suceso que le tocó vivir en su domicilio particular, en Gerli.

Merelas preside el club de la localidad bonaerense de Gerli desde hace 32 años y mantiene un enfrentamiento con el sector más violento de la hinchada del "Porve", agudizado por una crisis deportiva que lo hizo acumular tres descensos en los últimos siete años, desde la B Nacional hasta la Primera D.

"Julio Grondona, que es como mi hermano, me dice que no tengo que seguir, que esto no tiene solución. El gobierno y la política utiliza a estos muchachos borrachos y drogados", añadió Merelas, en alusión a su amistad con el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).

El suceso violento no fue el único de las últimas horas en el fútbol argentino, ya que también en el Chaco, el presidente de For Ever, Héctor Gómez, recibió dos balazos en la puerta de su casa.

Según explicó a la prensa Marcelo Mántaras, el jefe de prensa del club chaqueño, la agresión se puede deber a un disconformismo que existe de parte de los barrabravas porque no pueden acudir a presenciar los partidos que el equipo juega como local en el Torneo Argentino "A".

"Es la tercera vez que sucede una acción como esta en el domicilio del presidente. Ahora fueron dos disparos calibre 22 el el portón de acceso a la casa y el tema parece ser que se les prohíbe el ingreso a los `barrasa` y solo los socios pueden ver los partidos", explicó Mántaras.

"La decisión de no dejarlos ingresar no fue del presidente del club, sino del Comité de Seguridad Deportiva Provincial, debido a que los `barras` suelen arrojar bombas de estruendo, tiran proyectiles y demás acciones similares", añadió el encargado de prensa del club chaqueño.