La huelga tuvo un alto acatamiento en todo el país y a raíz su impacto, en la Casa Rosada ya estudian volver a discutir salarios para impulsar el consumo a fin de año.

La postal del día fue de comercios cerrados y calles vacías.

El tercer paro general de la CGT contra el obierno se transformó en la huelga más contundente y que más adhesión logró desde la crisis de 2001. Las calles amanecieron vacías, con negocios cerrados y muy poco movimiento, y el efecto de la medida fue tal que en la Casa Rosada ya analizan la posibilidad de reabrir las paritarias.

“El paro tuvo un altísimo nivel de acatamiento en todo el país”, aseguraron los jefes de la central obrera desde la sede de Azopardo cuando el éxito de la jornada ya era todo un hecho. La falta de transportes fue clave para garantizar la medida, y el escenario económico y social ayudó a que se plieguen sectores que hasta ahora habían reaccionado de manera dispersa.

Leé también:  Paro por 24 horas en cuatro líneas de colectivo

La huelga, que se sintió con fuerza en las principales ciudades del país desde la hora cero, fue convocada en rechazo al “brutal ajuste” del Gobierno de Mauricio Macri a partir del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y para exigir un “cambio de rumbo” en la economía del país.

“Esperemos que el Gobierno haya leído el mensaje”, sentenció el triunviro Juan Carlos Schmid antes de resaltar: “No nos vamos a resignar a que el ajuste pase por nuestras espaldas, el Gobierno tiene que cambiar su programa económico, que está llevando al desastre al pueblo argentino”.

La respuesta del Poder Ejecutivo no se hizo esperar. El ministro de Trabajo, Jorge Triaca, anticipó que convocará en los próximos días a gremialistas y empresarios para reactivar las mesas sectoriales, un atajo que fue útil para el Gobierno a principios de año para reducir los costos laborales y modificar los convenios colectivos.

Leé también:  Instan a la CGT a que llame a huelga

Sin embargo, la noticia que despertó mayor expectativa en los dirigentes sindicales fue el anuncio que realizó el ministro de producción, Dante Sica, en una reunión con empresarios a los que les confió que la Casa Rosada analiza reabrir las paritarias para reactivar el consumo y motorizar la economía.

“El ministro cimentó parte de la recuperación que prevé el Gobierno para la parte final del año a la suba del consumo producto de esos aumentos en los salarios de los trabajadores formales”, dijo una fuente que participó del encuentro.

Ahora habrá que esperar qué es lo que sucede en las próximas semanas y si el panorama cambia o si el paro de ayer es el punto de partida para una escalada de protestas contra el Gobierno nacional.