La divisa norteamericana cerró la semana en $46,90, según el promedio que publica el Banco Central.
hubo descenso en la apertura del mercado.
El Gobierno no logra llevar calma a los mercados.

Después de amagar con una pausa esta mañana y tocar un piso de $45,40, el dólar revirtió su tendencia inicial y cerró este viernes a $46,90 en los bancos, 82 centavos más que el jueves pasado en una semana en la que el billete se disparó $3.93, casi un 10%.

Aunque la divisa norteamericana perdió fuerza en el mundo, Argentina volvió a desacoplarse del resto de los países del planeta y volvió a exponer su debilidad económica, frente la desconfianza que genera el Gobierno de Mauricio Macri y la incertidumbre política.

Operadores de la city porteña coincidieron en que el Banco Central volvíó a repetir el modus operandi de ayer y realizó ventas en futuros, mientras que bancos oficiales hicieron lo propio en el mercado mayorista, pero no lograron detener la fuerza alcista.

"La demanda por cobertura se mantuvo muy intensa", afirmó Gustavo Quintana de PR Cambios y eso se reflejó en la volatilidad que tuvo la rueda y en la diferencia de precios que reflejaron los bancos públicos y privados en el mercado minorista.

Mientras algunos bancos ofrecían el billete hasta 50 centavos por debajo de los $47 esta tarde, como el Piano ($46,56) y el Patagonia ($46,50), en la otra punta, el Galicia ($47,20), el Macro ($47,30), y el HSCB ($47,10) lo hacían varios centavos por arriba.

La tasa de política monetaria volvió a escalar y terminó a un paso del 72%; y el riesgo país siguió por debajo de los 1000 puntos, pero se ubicó en las 967 unidades básicas.

El cierre de mes y la necesidad de terminar operaciones que vencen el martes próximo seguramente agregó un factor adicional a la demanda de divisas, de cara a una semana que tendrá el feriado del 1 de mayo y medidas de fuerza, que incluirían al sector bancario.

"La inestabilidad e incertidumbre locales se mantienen y no despejan la presión sobre el tipo de cambio, que en la fecha anotó el cierre más alto desde la salida de la convertibilidad, un dato que refleja el persistente proceso de dolarización de inversores y ahorristas", cerró Quintana.