El exintegrante de la primera formación de Sumo y de Las Pelotas fallecía hace una década en Río Cuarto a raíz de un paro cardiorrespitario. Antes de su muerte, estaba armando un nuevo proyecto con su hijo.
Su paso por Sumo quedó registrado en “Corpiños en la madrugada”.
Su paso por Sumo quedó registrado en “Corpiños en la madrugada”.

Muchas de las grandes bandas, locales o extranjeras, tuvieron un integrante que se bajó del tren antes de que salten a la fama, pero que de todos modos quedaron en la historia de esas formaciones.

Alejandro Sokol fue integrante de Sumo, como bajista y baterista, antes de que la banda de Luca Prodan logre su pico de popularidad, y luego fue el cantante de Las Pelotas, uno de los grupos formados luego de la muerte del cantante italiano.

Hace 10 años, el 12 de enero de 2009, pocos días antes de cumplir 49 años, en una terminal de ómnibus de Río Cuarto y a causa de un paro cardiorrespiratorio, fallecía Alejandro Sokol. Había viajado a esa ciudad a visitar a su hija y a su nieto.

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Eludiendo la exposición mediática y sin los divismos de las estrellas de rock, sostuvo por un cuarto de siglo su trayectoria artística, con algunas interrupciones y baches que lo alejaron de los escenarios.

Sus inicios fueron en la primera formación de Sumo, un puesto que dejó para intentar alejarse de algunos excesos, en una actitud extrema que incluyó abrazar la religión mormona. También está en su historia el  regreso al mundillo rockero con Las Pelotas y su posterior alejamiento de la banda por diferencias con su socio Germán Daffunchio, para continuar con su proyecto El Vuelto, junto a su hijo Ismael.

siempre Eludió la exposición mediática y nunca tuvo los divismos de las estrellas de rock.

En un rincón de las sierras. Oriundo de la localidad bonaerense de Hurlingham, en el Oeste del Conurbano, dio el sí en los primeros años de los ‘80 al convite de su vecino Daffunchio para sumarse a un grupo que estaba formando.

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La banda contaba con una pareja llegada de Inglaterra, Luca Prodan y Stephanie Nuttal, que había sido albergada en las sierras cordobesas por Timmy McKern, cuñado de Daffunchio.

Comenzó como bajista en la primera época, para luego ceder ese lugar a Diego Arnedo y ocuparse de la batería, cuando Nuttal regresó a Gran Bretaña natal, en medio de la Guerra de Malvinas, en 1982.

Su paso por Sumo quedó registrado en el disco “Corpiños en la madrugada”, un álbum no oficial que solía venderse en formato de cassette durante los shows del grupo.

“Nos dábamos con todo; si no me iba, me moría. Pasé por una situación difícil en un show, un susto que fue determinante. Pero quedó todo bien. Me acuerdo que una de las últimas veces que lo vi a Luca, me puso la mano en el hombro y me dijo: ‘Alejandro, vos sos un Sumo’”, contó en una oportunidad este talentoso músico.

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Después de la muerte de Luca Prodan, en 1987, y la disgregación de Sumo, Sokol se reencontró con Daffunchio para formar Las Pelotas, que también incluía en su primera formación a Alberto “Supermán” Troglio, baterista de la disuelta banda.

El “Bocha” le aportó su espíritu a Las Pelotas y su fuerte presencia en escena, que le daba a la banda algo de la impronta enérgica de Sumo.

Las Pelotas lograron contar con su propia historia con Sokol como primera voz y tras varias disidencias con Daffunchio, el “Bocha” dejó la banda definitivamente sin que se le busque un reemplazo.

El siguiente proyecto del cantante iba a ser El Vuelto, un grupo que compartiría con su hijo Ismael, y que tendría una corta vida a raíz de su repentina muerte.