El aumento en los servicios públicos y los efectos de la crisis económica obligaron a los ciudadanos a tomar distintos recaudos.
Las segundas marcas tuvieron subas de casi diez puntos con respecto al 2015.

El aumento en los servicios públicos y los efectos de la crisis económica obligaron a los ciudadanos a tomar distintos recaudos para controlar sus gastos.

El especialista en consumo y director de la Consultora W, Guillermo Oliveto, subrayó que en la actualidad hay “un consumidor con otro patrón de conducta, muy controlado, ordenado y prudente”. Esto se debe a que “los servicios se llevan cerca del 10% del gasto promedio de un hogar y esa plata antes estaba en el consumo”, apuntó.

Los alimentos de la canasta básica siguen aumentado por encima de la inflación y son otros de los factores que inciden en el cuidado de las familias. “El 2019 fue un año que empezó muy complicado y en el que, a lo largo de los meses, las segundas marcas tuvieron subas de casi diez puntos con respecto al 2015. El cambio más importante en los patrones de conducta en canales de compra es la incorporación del consumidor final comprando en mayoristas”, resaltó Oliveto, quien agregó que “este cambio afectó a los supermercados”.