La psoriasis, considerada históricamente una afección de la piel, predispone a padecer otras enfermedades inmunológicas, cardiovasculares o metabólicas que involucran además lo psicoemocional, entre otras complicaciones.

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"La psoriasis es una enfermedad inflamatoria sistémica y es más que una enfermedad de la piel, porque afecta a otros órganos del sistema, puede comprometer el tejido hepático, el sistema cardiovascular, la parte articular, alterar metabólicamente y hasta puede afectar el tejido pulmonar", aseguró a Télam César Lagodín, médico dermatólogo a cargo de la Sección de Psoriasis del Hospital de Clínicas.

En este sentido, enfatizó que "es muy importante que el paciente sea tratado en forma interdisciplinaria entre el dermatólogo, el reumatólogo, el médico clínico, el cardiólogo y el psicólogo porque es una enfermedad que altera la calidad de vida y puede generar distintos trastornos".

La psoriasis es una patología de origen inmune, no contagiosa, y se puede manifestar en cualquier parte de la piel, pero las zonas más comúnmente comprometidas son los codos, rodillas, cuero cabelludo y región sacra.

Se da tanto en hombres como en mujeres de manera similar y puede aparecer a cualquier edad aunque es más frecuente entre los 20 y 40 años.

En la Argentina, esta enfermedad afecta entre el 2 y el 3% de la población, unas 800.000 personas, según datos de la Sociedad Argentina de Dermatología.

Lagodín expresó que "en la gran mayoría la psoriasis es detectada por el dermatólogo porque el paciente consulta por la piel; o por el reumatólogo porque puede presentar dolores articulares".

Asimismo, destacó que "lo emocional juega un rol importante no como causa sino como gatillo, por eso es importante que los pacientes adhieran al tratamiento psicológico".

Recordó que hasta hace aproximadamente 15 años, la psoriasis era considerada una afección de la piel y no se reconocían todas las complicaciones como enfermedad inflamatoria sistémica, pero las investigaciones permitieron avanzar en el estudio de esta patología.

"Es una enfermedad dermatológica muy clínica", añadió el especialista.

En este sentido, Javier Ubogui, médico dermatólogo, ex secretario general de la Sociedad Latinoamericana de Psoriasis y miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología remarcó a Télam que el dermatólogo es "un poco el director de orquesta de esta enfermedad y va a ir determinando las necesidades de cada paciente e involucrando a los profesionales de las distintas especialidades".

Destacó que "este potencial de enfermedades asociadas a la psoriasis remarca la importancia de una detección temprana y de un tratamiento precoz, como ejes cardinales que mejorarán el pronóstico de la enfermedad y la calidad de vida del paciente".

Asimismo, añadió que este abordaje multidisciplinario "permite no solo controlar mejor la enfermedad sino prever y evitar futuras complicaciones, como las referidas al componente articular o al control de los factores de riesgo cardiovascular".

Los especialistas señalaron que recurrir a médicos no especializados o curanderos atenta contra el control de la enfermedad y en este sentido Ubogui reforzó la idea de la atención especializada y multidisciplinaria.

A su vez, señaló que "es importante destacar que un paciente bajo tratamiento, puede llevar una vida saludable y socialmente normal: usar ropa cómoda sin tener que taparse, mangas cortas, pollera, shorts o traje de baño en verano; realizar actividades deportivas; no tener picazón ni necesidad de rascarse; dormir adecuadamente y sentirse bien".