"Quique” Angélica pasa música y proyecta luces en los edificios de una manzana del centro. “La gente salta, baila y hasta hace coreografías”, dijo sobre los vecinos que se entretienen durante el show.
Enrique Angélica le pone onda a los sábados de cuarentena haciendo lo que más ama.

En esta cuarentena y aislamiento obligatorio también hay lugar para la diversión y así nació la Fiesta del Balcón, donde el vecino DJ Enrique Angélica anima todos los sábados y desde su casa, con música y proyecciones en los edificios, a una manzana del centro lomense.

“Quique”, como es conocido, comienza a poner música “tranquila” alrededor de las 18.30, con el objetivo de aclimatar al vecindario. Cerca de las 19.15, cambia radicalmente el género y se inclina por algo más movido. “La gente salta, baila y hasta hace coreografías”, indicó, para luego añadir que todo el show es antes de las 21, ya que en ese horario es el aplauso a los médicos que luchan a diario con el Coronavirus y, además, la hora familiar de la cena.

Portela, Alem, Sáenz y Pellegrini es la manzana en cuestión, que cuenta con aproximadamente seis edificios e innumerables balcones. “Tratamos de pasarla bien y divertirnos un rato entre todos”, explicó “Quique”, el encargado de ambientar el atardecer. Además del espectáculo para los vecinos de su manzana, Enrique transmite en vivo mediante su Facebook para todos los que se quieran sumar. “Hasta tuve visitas de Barcelona y Miami”, admitió.

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Desde un edificio de la calle Alem, más alejado al epicentro de la fiesta, llamaron gratamente la atención de “Quique” con unas señas de teléfono, haciendo alusión de que lo estaban escuchando y que también eran parte del espectáculo. “Me dan mucha alegría y, dentro de lo poco que se oye, los mismos vecinos me sugieren los temas que quieren que ponga”, contó el DJ de 53 años.

“Me dan mucha alegría y, dentro de lo poco que se oye, los mismos vecinos me sugieren los temas que quieren que ponga”, contó el DJ de 53 años.

La pasión por el rubro de animar fiestas proviene de su padre y del negocio familiar llamado Todelec (Acevedo 47), el cual se encuentra hace 46 años en Lomas y en el que se pueden encontrar equipos de audio y luces para eventos, salones, boliches, bares y restaurantes. “Cuando mi papá se enteró lo de la fiesta del balcón, me preguntó si no estaba molestando a la gente”, develó Angélica, entre risas. Rodolfo, hermano menor de “Quique” y con quien comparte la profesión de DJ, fue parte importante debido a que fue él a quien se le ocurrió esta manera de amenizar la cuarentena y lo incentivó para que agregue luces y hacerlo más colorido.

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Tiene un negocio familiar dedicado a los Disc Jockey, una pasión que comparte con su hermano Rodolfo.

Sobre los clientes de Todelec (que actualmente permanece cerrado, salvo algún pedido especial que se realiza por envío, y en el que aún se comercializan vinilos), la mayoría se dedican a animar fiestas y son sus colegas, Angélica aseguró que atraviesan una situación delicada por no tener un ingreso fijo: “Lamento muchísimo lo que están atravesando y lo que van a tener que aguantar. Me cuentan que están sin trabajo y es feo, todas las fiestas están paradas. Ojalá todo esto termine rápido”.