La Ciudad lanzó una licitación a principio de mes, antes de que se declarara la emergencia sanitaria. Estudia destinar $11.640.400 para la adquisición de este tipo de productos.
Se trata de 1.900 ataúdes para adultos y 800 para niños y 1.600 urnas funerarias para depositar cenizas.
Se trata de 1.900 ataúdes para adultos y 800 para niños y 1.600 urnas funerarias para depositar cenizas.

El Gobierno porteño analiza comprar 2.700 ataúdes (800 son para niños) y 1.600 urnas funerarias para "no tener un cuello de botella" en momentos en los que avanza la pandemia de Coronavirus en la Argentina.

A través de una licitación pública iniciada a comienzos de mes, es decir, antes de que se declarara la emergencia sanitaria por el Covid-19, y que aún se encuentra "en evaluación", la Ciudad estudia la posibilidad de destinar alrededor de $11.640.400 para la adquisición de los productos funerarios.

Se trata de 1.900 ataúdes para adultos y 800 para niños y 1.600 urnas funerarias para depositar cenizas, según el detalle del pliego elaborado por el Ministerio de Salud.

"Es la planificación de la autoridad sanitaria, que debe prepararse para todo. No significa que suceda, pero la autoridad sanitaria no puede tener un cuello de botella en camas, en respiradores, en médicos y en este segmento también debe estar preparado", explicó el vicejefe de Gobierno porteño, Diego Santilli.

Se trata de 1.900 ataúdes para adultos y 800 para niños.

Hasta este miércoles, en la Ciudad de Buenos Aires se habían producido tres de las ocho muertes por Coronavirus que se registraban en la Argentina.

De todos modos, los ataúdes y urnas funerarias serán utilizados no sólo para las personas que fallezcan producto del Covid-19. En este sentido, fuentes cercanas al Gobierno porteño dijeron que el procedimiento de compra de ataúdes fue planificado en diciembre de 2019 como parte del proceso habitual de compras que necesitan los hospitales públicos de la Ciudad.

El llamado a licitación se realizó el 20 de febrero y contempla la adquisición por dos años, agregaron. Los hospitales porteños requieren ataúdes para los casos de procesos judicializados, de personas NN o cuando las familias, por su situación de vulnerabilidad, no pueden hacerse cargo del sepelio.