La sentencia recayó sobre los sacerdotes Horacio Corbacho y Nicola Corradi. Además, el jardinero Armando Gómez fue sentenciado a 18 años.

Los curas Horacio Corbacho y Nicola Corradi fueron condenados hoy a 45 y 42 años de prisión, respectivamente, por haber abusado sexualmente a niños y adolescentes sordos e hipocaúsicos en varias oportunidades en el ámbito del Instituto Provolo, un caso que generó un enorme escándalo en el ámbito de la Iglesia y repercutió en todo el mundo.

La sentencia a los religiosos se difundió a puertas cerradas por tratarse de delitos de acción privada, aunque fue transmitido en vivo y en directo por Internet. Se trata de la segunda condena en este caso ya que Jorge Bordón, un monaguillo que trabajaba en el establecimiento, fue hallado culpable de once abusos y penado a 10 años de prisión.

Durante los alegatos, que concluyeron la semana pasada, la Fiscalía había pedido 45 años de prisión para los sacerdotes, mientras que los querellantes solicitaron la pena máxima de 50 años, y la defensora oficial solicitó la "nulidad de todas las acusaciones" o "la absolución de los acusados".

Los fiscales Alejandro Iturbide y Gustavo Stroppiana imputaron a Corbacho por 16 hechos, que incluyen "abusos sexuales agravados con y sin acceso carnal y corrupción de menores", y a Corradi por cinco hechos de "abuso sexual y corrupción de menores".

En ambos casos las acusaciones están agravadas por el "carácter de ministro de culto y por ser los encargados de la guarda de los menores de 18 años".

El debate, que comenzó el 5 de agosto y demandó 49 jornadas, se realizó también a puertas cerradas y contó con la participación de intérpretes de lenguaje de señas. Psicólogos y psiquiatras que declararon ante el tribunal coincidieron en señalar que los testimonios de las víctimas eran "coherentes y verosímiles".