El Hospital de Rafael Calzada se está preparando para lo que viene. Los kinesiólogos capacitan a sus pediatras, anestesistas, enfermeros y otros profesionales para que sepan cómo intubar y atender una emergencia.
La capacitación que realizan en el Hospital Oñativia para que todos los médicos puedan atender a los pacientes.

Una enfermera anota todo en una libreta. Un médico clínico filma con su celular. El resto sigue atentamente las imágenes proyectadas en la pantalla. Lo que está sucediendo en el Hospital Oñativia de Rafael Calzada es una clase, un ensayo general para lo que viene.

Los kinesiólogos del centro de salud de Almirante Brown se encuentran capacitando a sus colegas, para que la mayor cantidad de personas sepa cómo actuar ante una emergencia. El avance del Coronavirus obliga al sistema de salud público a prepararse para lo peor.

Si bien los epidemiólogos todavía no se animan a pronosticar cuándo llegará el pico máximo de contagios al país, lo cierto es que en algún momento se producirá. Y los hospitales esperan que la saturación de la demanda no los agarre desprevenidos.

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Por eso, mejor prevenir que curar. Y los kinesiólogos están al frente de la cruzada.

¿Por qué? "Somos muchos los que trabajamos en 'área cerrada', en salas de terapia intensiva", explican. "Esta especialidad resulta clave para cuando los afectados por el Coronavirus ingresan en etapa crítica y requieren tratamientos kinésicos específicos para los pulmones y las vías respiratorias", dicen desde el Ministerio de Salud bonaerense.

Realizan simulaciones y prácticas con muñecos.

Los cursos van desde lo más básico a lo más complejo. "Empieza por cómo lavarse las manos correctamente, cómo ponerse los barbijos, guantes y antiparras; y también cómo sacárselos”, subraya Patricia Engardt, jefa de kinesiología del Hospital. Pero luego pasa a un grado de mayor dificultad, a algo que en un momento puede ser de vida o muerte.

A la hora de asistir a un paciente en terapia intensiva "la secuencia de intubación para alguien que está grave, en este caso un paciente con Coronavirus, tiene que hacerse en menos de un minuto”, explica Engardt. "Es determinante la sincronización, agilizar el proceso y mantener los sistemas cerrados para no contaminar el ambiente”, subraya.

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Estos cursos se están replicando en distintos hospitales de la provincia de Buenos Aires. La directora del Hospital, Carolina Ricci, explica que "el éxito ahora consiste en prevenir lo que va a pasar" cuando la curva de contagios ante el avance de la pandemia se incremente.

"Por eso hay que capacitar a los médicos que no están acostumbrados a trabajar en casos de alto riesgo. Inclusive a los residentes, que quizá tengan que operar a un paciente con Coronavirus", admite.

"Es un aprendizaje sobre la marcha y surgen preguntas de todo tipo. Capacitar a enfermeras, clínicos, desde lo más básico que puede ser cómo sacarse un guante a los más complejo de cómo conectar correctamente un respirador”, cierra.