Según datos de la Cámara de Comercio local se desplomaron un 40% los negocios alquilados. La escasez de ventas y el incremento en los costos, las principales causas.
Esta postal de locales tapiados, con el cartel de alquiler o venta, es cada vez más común a lo largo de toda la ciudad.

Vacíos, con las persianas bajas y carteles de venta en su frente, los negocios cerrados en los centros comerciales de Avellaneda se transformaron en parte del paisaje cotidiano. Según datos de la Cámara de Comercio local, cayó 40% la demanda de alquileres porque los comerciantes no pueden afrontar los gastos ante el desplome en las ventas.

El contexto no es ajeno a lo que sucede en la provincia y la Ciudad de Buenos Aires. El titular de la Cámara de Comercio de Avellaneda, Roberto García Parada, comentó que el panorama en el sector “se ha complicado mucho” a partir de los aumentos en las tarifas, las subas de tasas y los gastos que conlleva tener empleados y mantener un local.

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“El comerciante, el monotributista, se ve ahogado. Los alquileres no se pueden pagar. Si se pensaba en darle impulso a la producción y el consumo, no fue así, los costos laborales son muy pesados, entonces no se generan puesto de trabajo en las empresas. Los centros urbanos necesitan mano de obra ocupada, no empleo público”, indicó.

El escenario genera un efecto dominó y golpea en los dueños de los locales. “Al propietario no le rinde el alquiler. Por eso hay tantos locales en venta en Avellaneda, el dueño prefiere vender”, señaló García Parada, con una vasta experiencia en el rubro textil.

Para el presidente de la Cámara de Comercio, la crisis se siente en toda la región. “En diciembre estuve en la asamblea de la Federación provincial, y ya no es un problema de Avellaneda, Lanús o Lomas. La crisis pega igual. Hay algunos sectores que pueden andar mejor, pero no es suficiente lo que se produce en el Conurbano”, agrega.

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Según datos de la Cámara Argentina de Comercio en el último bimestre de 2018 creció la cantidad de locales sin actividad en la Ciudad de Buenos Aires, La Plata y el Conurbano.

En la Ciudad de Buenos Aires se incrementó el número de negocios en venta, alquiler, clausurados o cerrados, con un total de 255 locales inactivos en las avenidas principales.

En La Plata, en tanto, se detectaron un total de 60 locales sin actividad comercial entre noviembre y diciembre, lo que representó una suba del 40% respecto del bimestre anterior cuando se habían registrado 43 negocios inactivos.

En Lanús, por su parte, cerraron 200 comercios el último año, según datos del Frente Productivo local. “Esto significó la pérdida de más de 650 puestos de trabajo directos”, precisaron. El resto de los locales que siguió abierto un 16,66% redujo su jornada laboral a la mitad, y el otro 16,66% disminuyó su planta de personal en un 80.

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