El equipo de Alfaro fue un manojo de nervios y nunca pudo ejercer dominio ante un Buicho ordenado y que le dio trabajo en La Bombonera que cerró la noche al grito de "Riquelme". Ramón Ábila y Santiago Silva marcaron los goles, uno en cada tiempo.
Boca no pudo hacer valer la localía en el choque de punteros frente a Argentinos.

Boca y Argentinos llegaron punteros a la 15° fecha de la Superliga y terminarán de la misma manera. El 1-1 final no les permitió a ninguno cortarse en lo más alto de la tabla en un partido apenas regular.

La Bombonera como escenario, con Juan Román Riquelme en el estadio. Mezcla de fúrbol y clima político de cara al acto eleccionario del próximo 8 de diciembre. Y un partido que en la primera etapa no tuvo un claro dominador, a pesar de que el equipo de Alfaro se fue al descanso en ventaja por la mínima diferencia gracias a Ábila.

Leé también:  Boca le regaló un triunfo a Russo en su vuelta

Boca no estuvo cómodo en el juego y con la pelota. Argentinos metió mucha presión en la salida local. Hauche y Silva fueron los primeros en ese rubro, con un mediocampo activo neutralizando cualquier intento ofensivo del adversario.

Juan Román Riquelme presenció el partido junto a Sebastián Battaglia y Marcelo Delgado.,

Cuando se enchufaba Salvio con arranques y diagonales parecía que despertaba Boca. Pero el Toto no encontraba socios en Reynoso y Buffarini. El Xeneize iba por derecha, pero lo destrabó por el otro lado. De una salida del fondo Reynoso lo buscó a Mac Allister, el centro no llegó a descolgarlo Chaves que apenas tocó la pelota y Ábila metió la cabeza.

Pero el Bicho salió renovado al complemento y lo empató con un golazo de Santiago Silva (asistencia de taco por parte de Batallini), picándola ante la salida de Andrada.

Leé también:  De Rossi se fue de Boca

El partido se planchó para Boca, que se quedó sin ideas ante un inteligente Argentinos que no se dejó llevar por delante ni se intimidó por el escenario. El equipo de Dabove nunca se desordenó, todo lo contrario fue el de Alfaro, que en el tramo final movió el banco en busca de respuestas.

Pero Boca fue un manojo de nervios e imprecisiones que chocó una y otra vez contra un Argentinos que hizo su negocio y mantuvo la punta. La Bombonera terminó al grito de “Riquelme, Riquelme” y con todo Boca inmerso en un clima espeso.