Con goles de Franco Soldano y Ramón Ábila, de penal, el equipo de Miguel Russo le ganó por 2-0 a Atlético Tucumán y alcanzó momentáneamente a River en lo alto de la Superliga. No jugó bien, pero tiene sus armas para dar pelea hasta el final.
Franco Soldano redondeó otro buen partido y abrió el camino de la victoria de Boca.

Ahí está Boca. Con buenas y malas. Con la electricidad de su ataque pero también con sus cortocircuitos defensivos. El que no quiere que River se escape. El que Russo va modelando de a poco, pero al que le faltan varios golpes de horno. Así es este Boca, que venció a Atlético Tucumán por 2-0 en La Bombonera, y que momentáneamente alcanzó a los "primos" en la punta de una Superliga Argentina de Fútbol que está al rojo vivo.

Cuando Boca buscaba encontrarse a sí mismo llegó la apertura del marcador. Un rebote en Soldano derivó en una pelota de gol para Salvio que remató al cuerpo de Lucchetti, pero el ex Unión que acompañó la jugada terminó de meterla en el arco del Decano.

El equipo de Miguel Russo es puro vértigo cuando ataca, a veces descontrolado, pero desordenado en el retroceso. Y eso le juega en contra, ya que Atlético se le animó. Hasta hubo un tanto anulado a Melano por mano previa sancionada por el asistente Carretero.

Leé también:  Boca escucharía ofertas por Rossi

Con baches pronunciados, Boca estuvo cerca del segundo en un clara jugada donde Salvio tiró la diagonal contra Lucchetti y el cruce de Monzón ahogó el grito del extremo Xeneize.

Ábila entró un ratito, le hicieron el penal y definió el juego con una certera definición.

La ventaja le dio aire para intentar liquidarlo en el complemento. Parecía que lo concretaba, pero entre Soldano y Tevez la dejaron pasar. Boca no sostuvo en el tiempo el dominio y Atlético volvió a meterse en partido, con poco, pero ayudado por la desconfianza del rival.

Lo estuvo midiendo, pero no le alcanzó para darle el golpe de nocaut. Porque no estuvo claro en las decisiones finales, como Melano en una y Heredia con remate alto en la otra. Zielinski veía que podía, que el esfuerzo de la altura por la Copa Libertadores no pesaba tanto y metió cambios para hacer lío en el fondo de Boca con Alustiza, Toledo y Acosta.

Boca esperó el final respaldado por el incesante aliento de sus hinchas. Y en la última acción llegó el penal de Lucchetti a Ábila, que vaya a saber uno, aunque tenga pocos minutos en cancha siempre se las ingenia para hacer algo. Calladito fue al banco, aprovechó su ratito y cruzó el remate desde los 12 pasos para asegurar esos tres puntos que mantienen al equipo de Russo en carrera, contra River, contra todo.

Leé también:  Edinson Cavani, una chance concreta para el ataque de Boca

La Síntesis

Boca Juniors: Marcos Díaz; Julio Buffarini, Lisandro López, Carlos Izquierdoz y Frank Fabra; Jorman Campuzano; Eduardo Salvio, Guillermo Fernández y Sebastián Villa; Carlos Tevez y Franco Soldano. DT: Miguel Angel Russo.

Atlético Tucumán: Cristian Lucchetti; Gustavo Toledo, Guillermo Ortiz, Marcelo Ortiz y Luciano Monzón; Ramiro Carrera, Federico Bravo, Leonardo Heredia y José Luis Fernández; Lucas Melano y Augusto Lotti. DT: Ricardo Zielinski.

Gol PT: 22m. Franco Soldano (B). Gol ST: 50m. Ramón Ábila (B), de penal. Cambios ST: 18m. Matías Alustiza por Heredia (AT), 23m. Javier Toledo por Carrera (AT), 27m. Guillermo Acosta por Fernández (AT), 29m. Emanuel Reynoso por Tevez (B), 32m. Agustín Obando por Villa (B) y 44m. Ramón Ábila por Soldano (B). Amonestados: Campuzano, Fernández y Fabra (B); Bravo, G. Ortiz y Melano (AT). Expulsados: No hubo. Árbitro: Mauro Vigliano. Estadio: La Bombonera.