Todo lo bueno que hizo el equipo de Sergio Hernández en el torneo se derrumbó en la final. Los españoles dominaron de principio al fin y son los flamantes campeones del mundo. El 95-75 demuestra la superioridad que ejerció el rival en todos los aspectos del juego.
Argentina padeció el mejor juego de España en la final del Mundial China 2019.

El seleccionado argentino de básquet se quedó con la medalla de plata al perder la final del Mundial China 2019 frente a España por 95-75, en un partido jugado en el Wukesong Sport Center de la capital de Beijing.

Como en Indianápolis 2002, la Albiceleste se subió al segundo escalón del podio. A pesar de la gran producción a lo largo del torneo, el equipo de Sergio Hernández se topó en la final con una España intratable que dominio todos los aspectos del juego. La Roja no lo dejó jugar a Luis Scola y a partir de ahí, los argentinos sufrieron al flamante campeón.

Sin embargo, y a pesar del sabor amargo que deja el resultado final, Argentina ha encontrado un equipo y un nivel de jugadores que será el futuro del deporte nacional.

Los argentinos arrancaron ineficaces en la conducción, nerviosos y faltos de confianza. Todo lo contrario fue España, que metió un parcial de 12-2 en la mitad del primer cuarto. Argentina se serenó, encontró algo de lucidez y metió un 11-2 para quedar a uno. Sin embargo, Sergio Scariolo movió el banco y su equipo sacó una diferencia de nueve.

Hernández no pudo corregir las fallas del conjunto nacional y las pérdidas de balones fueron creciendo. Se produjo un desbalance defensivo que España aprovechó para sacar la máxima (31-14). Argentina no podía penetrar en la zona pintada y perdía debajo del tablero. Scola no aparecía (0/3 en tiros de campo en 16m.) y más allá de la buena entrada de Laprovíttola, no hubo asociaciones con Campazzo. Primer tiempo: España 43-31.

España dominó claramente la final y por segunda vez se coronó campeón.

Si algo debía hacer Argentina es achicar la diferencia en el tercer cuarto para llegar con aire a la definición del partido. Nada de eso ocurrió y los españoles sentenciaron la suerte de la Albiceleste. Con Gasol dominador en ambos costados, en la electricidad de sus bases y en el manejo cerebral de Rubio en cada circunstancia, se terminó la historia. A 3m.11s. del final, Scola convirtió sus primeros dos puntos de lanzamientos libres. El 66-47 marcaba a las claras el total dominio del adversario.

Los dirigidos por Sergio Hernández pelearon en el cuarto final, en el que Gabriel Deck se destacó con su entrega y aporte en ataque, pero España mostró sus credenciales y aseguró sin sufrir su segundo título del mundo al que llegó luego del 95-75.

La Síntesis

Argentina (75): Facundo Campazzo 11, Nicolás Brussino 8, Patricio Garino 0, Luis Scola 8 y Marcos Delía 2 (FI). Nicolás Laprovíttola 17, Tayavek Gallizzi 0, Lucio Redivo 0, Máximo Fjellerup 0, Luca Vildoza 2, Agustín Cáffaro 0 y Gabriel Deck 24. DT: Sergio Hernández.

España (95): Rudy Fernández 11, Ricky Rubio 20, Juancho Hernangómez 11, Pierre Oriola 6 y Marc Gasol 14 (FI). Willy Hernangómez 11, Víctor Claver 2, Sergio Llull 15, Pierre Oriola 6, Quino Colom 0, Xavier Rabaseda 0, Javier Beiran 0 y Pau Ribas 5. DT: Sergio Scariolo.

Parciales: Argentina 14-23, 17-20, 16-23 y 28-29.

Árbitros: Cristiano Maranho (Brasil), Yohan Rosso (Francia) y Steven Anderson (Estados Unidos).

Estadio: Wukesong Sport Arena, de Beijing.

La copa es manos de los españoles, que repitieron el título alcanzado en Japón 2006.