Andrés Cascioli fue uno de los mejores dibujantes y caricaturistas que hemos tenido, al margen del haber sido el creador de revistas fundamentales y que marcaron el camino a publicaciones futuras.

Este notable artista nació en Avellaneda en 1936 y se inició precozmente en el diseño publicitario y en el dibujo.

Tiempo después, en 1959, ingresó al departamento de publicidad de Pelikan y luego dirigiría revistas de historietas, con una lista que incluye a Casco de Acero, Tucson y Maverick.

También fue director de arte en agencias de publicidad desde 1963 hasta 1972. Precisamente en ese agitado año fundó, junto a Oskar Blotta, la mítica revista de humor político Satiricón, con un seleccionado de jóvenes plumas argentinas.

Su primer número salió el 10 de noviembre de 1972 y marcó los álgidos tiempos que se vivían en Argentina, en medio de un clima preelectoral y aún en el gobierno de facto Alejandro Agustín Lanusse.

Satiricón sufrió de los embates de la censura en más de una oportunidad  y dejó de publicarse  en septiembre de 1974. La revista tuvo intentos de retornos al año siguiente y luego en 1983 y 2004, ya sin buena parte del staff original.

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Cascioli no bajó los brazos y arremetió con Humor Registrado, conocida también como Humor a secas. En plena dictadura y con la censura pisándole los talones,  desde 1978 Humor se dedicó a satirizar la vida política de país, cuando pocos se animaban a tal osadía.

En otras de sus aventuras, creó por entonces Ediciones de la Urraca, sello bajo el cual editaría todas sus publicaciones futuras.

En 1982, Humor recibió, en Italia, el premio a la Mejor Revista Satírica del Mundo y la Asociación de Dibujantes de la Argentina lo distinguió como Caricaturista del Año.

En torno a Humor, dio vida a Ediciones la Urraca, sello que editó más de una decena de revistas, entre ellas El Péndulo, Superhumor, Humi, El Periodista de Buenos Aires y Fierro.

La marca registrada de Humor, y de Cascioli, era las portadas de la revista con caricaturas icónicas que pasaron a la historia como auténticos clásicos. La revista fue un auténtico furor en la dictadura y en los gobiernos de Raúl Alfonsín y Carlos Memen. La estrella de Humor empezó a apagarse y dejó de llegar a los kioscos en 1997.

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En 2005 editó el libro “La Revista Humor y la Dictadura” y en 2006, “30 años de Humor Político”, haciendo un complicado con sus creaciones. Este material fue expuesto en distintas muestras en diferentes lugares del país.

Este genial creador falleció hace una década, el 23 de junio de 2009, y para rescatar su legado se podrá visitar "El trazo irreverente. 10 años sin Andrés Cascioli", una muestra gráfica que homenajea al humorista y dibujante.

Para los nostálgicos de sus obras y para las nuevas generaciones que quieren conocer su legado, la muestra puede visitar en el Espacio Eudeba/Arte, en la Avenida Rivadavia 1571, hasta el 31 de julio.