El hombre contradijo la versión del Policía Federal, quien relató que había ido al barrio a comprar una Playstation 4 y que quisieron asaltarlo. "Los tiros que se escucharon fueron de una misma pistola, la de él", sostuvo.
La Justicia se encuentra investigando las circunstancias en las que ocurrió el crimen,

"Yo estaba laburando a unos 30 metros del lugar donde fue todo. Vi que el auto pasó y de repente escuchamos los balazos. Pero nada que ver lo que dijo el policía sobre que hubo un enfrentamiento. Los 18 tiros que se escucharon fueron de una misma pistola, la de él".

Quien habla es David Barrios. Padre de Lucas, el joven asesinado en Villa Tranquila. Quien lo mató es Osvaldo Rendichi, policía federal, aún no se sabe en qué circunstancias. Pero el oficial declaró que lo quisieron asaltar cuando entró al barrio y que él solo se defendió.

"¿Qué es lo que hacía ahí el policía?", es lo que se pregunta la familia del joven. Rendichi declaró que había ido a encontrarse con un vendedor para comprar una PlayStation 4 por $17 mil. Pero algo ocurrió en el medio y terminó vaciando su cargador contra el chico.

Según la versión que dio el policía en la Comisaría 1° de Avellaneda (que no tiene validez legal y que deberá ratificar en la Justicia), Barrios se acercó y le dijo que lo acompañara unos 20 metros por un pasillo, tras lo cual apareció otro joven para robarle.

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Ahí Rendichi, que estaba de civil, dice que se identificó, dio la voz de alto. Sacó su arma, y siempre según su versión, su atacante efectuó cuatro disparos. Por el momento no se ha podido identificar al tercer sospechoso ni está claro si efectivamente dispararon contra él.

Aunque aquí es donde las versiones se contradicen y todo dependerá de la investigación de la Fiscalía N°3 de Avellaneda para determinar qué fue lo que ocurrió.

Para el padre de Barrios está claro que a su hijo lo ejecutaron. "Con los tiros que le pegó en la pierna se la destrozó, tenía el hueso quebrado, ya con eso estaba reducido porque el arma se le había caído y (el policía) volvió a matarlo de un balazo en el pecho", afirmó.

El hombre, que trabaja como herrero, aseguró que el homicidio no ocurrió cuando fue el asalto, sino que el policía ingresó al barrio a buscar a su hijo. Y que primero efectuó "algunos disparos", y que después regresó al vehículo y volvió a buscarlo.

"Se puso el arma en la cintura y bajó de nuevo. Ahí se escuchó otro tiro que la gente dice que le pegó en el pecho", sostuvo David, que sostiene que su hijo "no disparó en ningún momento".

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Barrios agregó que "la mujer de un amigo le decía que deje de tirar, que deje de tirar, y seguía tirando", por lo que él consideró que el policía "vino a matarlo, lo ejecutó para hacer justicia por mano propia".

Tras los disparos, el efectivo se dirigió a la Comisaría 1° de Avellaneda, donde dio su versión de lo sucedido, entregó su arma reglamentaria y una pistola 9 milímetros marca Tanfoglio que hay que determinar si la llevaba un tercero, como dijo el acusado.

Quedó detenido por "homicidio agravado por el uso de arma de fuego".

El personal de Policía Científica fue al lugar a realizar las pericias pero, al llegar las vainas servidas, habían sido retiradas por otras personas del barrio, añadieron las fuentes.

"Ayer fueron a buscar casquillos y los peritos dijeron que no encontraron nada, pero nosotros encontramos cuatro y diez impactos de bala: dos en la pared y ocho en el piso", precisó el padre del joven fallecido.

La versión del hombre contradijo a la que el agente de la Policía Federal Argentina (PFA) Osvaldo Nicolás Rendichi (24) dio en la Comisaría 1º de Avellaneda y que, si bien no tuvo validez judicial, hoy podrá repetir en su indagatoria ante el fiscal de la causa, Elbio Laborde.