¿Te acordás que te conté que se fueron estos dos a la casa un amigo que conocieron en Samber, donde se juntaban los amigos que hicieron en Samber durante las vacaciones en Samber?

¿Cómo que no te acordás?, ¿Qué era en una casa en Tigre y que mi marido los llevaba y los iba a buscar? Y que a mí me dejaron de garpe y me quedé en casa sola como un hongo.

Ufa, nena, qué te conté que cada uno había hecho un grupo de amigos y que después hicieron buenas migas y armó un grupo entre los dos grupos.

Ah, ya te acordaste, menos mal, casi me hacés contar todo de nuevo, justo conmigo que no me gusta contar siempre lo mismo…

¿Qué cómo salió esa reunión?, parece que les fue bien, el padre los trajo de vuelta como a las 7 de la mañana, pero no quise preguntar, me quedé con la sangre en el ojo. Mi marido queda como el padre copado que los lleva y los trae, y que se hace el buena onda y el moderno; y yo, la mala de la película, la caracúlica sin remedio, en fin.

El tema que me trae es otro: el mayor tiene que dar las materias que se llevó, ése era el pacto para habilitar tanta jodita por ahí. Se cortó el chorro, ahora que agarre los libros.

Pero claro, también me dejaron afuera, hicieron causa común con la nena y mi marido, y la hija de la pavota no le dan ni la hora. Este animalito de Dios se puso a estudiar, otra no le queda, además no hizo nada durante el año y ahora se tienen que poner las pilas si o sí.

La cosa es que se le vienen las mesas de examen y ahora le cayó la ficha de que tiene que estudiar todo de golpe. Lo peor es que tiene capacidad, pero es demasiado vago y colgado, ve volar una mosca y se la queda mirando.

La cuestión es que su hermanita le toma lección a cada rato y parece que la cosa va bien rumbeada, y con mi marido vuelve a repasar a la noche. A mí me dicen que no tengo paciencia, que lo pongo nervioso y no sé cuántas cosas más, entonces los dejo a ellos y listo.

¿Cuándo tiene las mesas?, en estos días se vienen todas de golpe, una tras otra. Calavera no chilla, fue vago durante el año, ahora que se queme las pestañas y punto.
¿Y el Whatsapp?, ahí anda el pobre, dejame con mi querido teléfono de línea, igual te voy a bombardear con audios con el resultado de cada mesa de examen. ¿Querías audios de Whatsapp?, ahora bancate la que se viene.