El fuego esta mañana consumió por completo la casilla donde vivía con sus dos hijos. Sus vecinos y allegados, ahora, lanzaron una campaña solidaria para darle una mano. Romina "se quedó sin nada", contó su padre, Eusebio.
Los bomberos llegaron rápido hasta el lugar, pero el fuego ya lo había consumido todo.

Cuando Romina se despertó, el fuego ya había tomado su casa. El humo lo cubría todo. Ella no entendía nada, pero de repente vio a uno de sus hijos, el más chico, salir corriendo para la calle, y le entró la desesperación. "¿Qué hago? ¿Qué puedo salvar?", se preguntaba. El incendio, sin embargo, no le dio tiempo a nada. Su casilla se consumió en pocos minutos.

A pesar de que dos dotaciones de Bomberos de Almirante Brown llegaron rápidamente  la humilde vivienda ubicada en las calles Podestá y Enrique de Rosas, de Burzaco, ya era tarde. "De la casilla no quedó nada. Quedaron cenizas no más. Se le quemó todo, la ropa, los muebles, todas sus cosas", cuenta desolado Eusebio Luna, padre de Romina.

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El incendio comenzó, se cree, después de las 8 de la mañana. Todavía no se sabe qué fue lo que lo ocasionó, si algún enchufe o la estufa. Las causas se podrían conocer en las próximas horas, informaron. Lo cierto es que Romina y sus dos hijos, uno de 8 años y otro de 16 -que al momento del siniestro no estaba en la casa-, perdieron todo.

Por eso, sus vecinos le están intentando dar una mano, ya sea limpiando los escombros que quedaron en su terreno hasta ofreciéndole lo que no tienen. "Necesita todo. Se quedó sin nada. Sin ropa, sin zapatillas, sin campera. Ahora ella va a venir a mi casa, hasta que vuelva a poner algo allá, porque yo vivo a la vuelta", contó Eusebio a La Unión.

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Publicado por Leonidas Rivadavia en Miércoles, 24 de junio de 2020

Los interesados en ayudar pueden acercarse hasta Simarí 1041 para aportar lo que quieran o llamar al 11-6966-5025 que es el número de celular de la mamá de Romina.

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"La verdad que los vecinos le dieron una mano grande. Ayudaron a apagar el fuego, a juntar y limpiar un poco todo lo que quedó ahí. Se acercaron un montón de amigos de ella, conocidos, desconocidos, por suerte la gente es solidaria", comentó Eusebio.

"Romina está re mal. Físicamente no le pasó nada, se quemó un poco las manos, pero lo que está viviendo es un calvario. Vos imaginate, ella con sus dos chiquitos qué es lo que va a hacer ahora, adónde va a ir a parar, tiene que empezar prácticamente de cero", cerró.