Emir Kusturica, conocido por dirigir “Tiempo de gitanos”, “Underground” y “La vida es un milagro”, recorre sus memorias y olvidos en “¿Dónde estoy en esta historia?”, apelando a la frase “La muerte es un rumor no contrastado” en las páginas que surcan la publicación. Esta máxima se la dijo su padre ante la muerte de un familiar y sabe a razonable, porque nadie volvió para contarlo, según las palabras del progenitor.

En este libro, Kusturica consigue arrancar la emoción al lector, a pesar de que muchos pueden estar distantes de la dura historia de los Balcanes. También apela a la sátira y la melancolía, a modo de un “Cinema Paradiso” actual, y marca un estallido sentimental de la mano de anécdotas y personajes reales.

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Aparece en las páginas la memoria sentimental, política y cinematográfica de uno de los más grandes directores de cine de la segunda mitad del siglo XX, dos veces ganador de la Palma de Oro del Festival de Cine de Cannes.

A través de su pluma aparece la historia de su niñez en un departamento de Sarajevo, donde pasaba los días con sus padres, dos seres tan antagónicos como complementarios en su mirada sobre el mundo y sobre la cotidianidad.

Sus días como juvenil futbolista y basquetbolista, su breve paso por el atletismo, las correrías de adolescente y los primeros intentos de conquistas amorosas salen del arcón de los recuerdos. También recuerda sus estudios en la  Academia de Artes Interpretativas (FAMU) de Praga, una ciudad que era la Meca de la cultura de Europa del Este, a la que pudo asistir por una herencia familiar.

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Fracasos y éxitos escritos con la energía difícil de contener, estas páginas son el apasionante repaso de una vida en marcha y una apuesta al futuro. Los gitanos condenados a la miseria, sus amigos, los personajes de Sarajevo, su familia, su mujer Maja y sus hijos, Stribor y Dunja, aparecen descriptos en cuerpo y alma.

También sobrevuela en el libro la figura del Mariscal Tito, el gobernante que tuvo la ex Yugoslavia y el vívido recuerdo de la Guerra de los Balcanes, que se gestó mucho antes de que se produzca el primer disparo, que hicieron que no pueda volver a su tierra por varios años.

Emir Kusturica, también autor de documentales sobre Diego Maradona y Pepe Mujica, arremete con sus memorias, mientras no deja de sostener que “la muerte es un rumor no contrastado”, como se lo dijo su padre en la niñez.

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