Un atacante mató a nueve personas en el Estado de Ohio antes de fallecer por disparos de la Policía, en el segundo ataque armado en menos de un día en Estados Unidos.
Fue cerca de las 2 de la madrugada en Argentina.

Este domingo, un atacante mató a tiros a nueve personas que estaban reunidas en las inmediaciones del bar Ned Peppers, en la ciudad de Dayton, del Estado de Ohio, antes de fallecer por disparos de la Policía, en el segundo ataque armado en menos de un día en Estados Unidos.

Según la reconstrucción hecha por la Policía, cerca de las 2 de la madrugada en Argentina, una persona comenzó a disparar con un rifle y minutos después fue acribillado por la agentes policiales y falleció en el acto. "El tirador murió. Hay otros nueve fallecidos también. Al menos otras 16 personas fueron (trasladadas) a hospitales del área con lesiones", informó el Departamento de Policía de Dayton a través de su cuenta de Twitter.

En una conferencia de prensa, el asistente del jefe de policía Matt Carper dijo que varios agentes llegaron casi inmediatamente y mataron al atacante lo que permitió que no hubiera más víctimas mortales. "Nuestra gente está muy bien entrenada para una situación como esta", dijo antes de añadir que fue un hecho "muy afortunado que los oficiales estuvieran muy cerca", según recogieron medios locales.

Carper explicó que estaban intentado identificar al sospechoso, además de las causas que motivaron el ataque. También dijo que, hasta donde sabe la Policía, sólo hay un sospechoso, aunque algunas fuentes habían informado previamente sobre la posibilidad de que hubiera un segundo tirador.

En los videos difundidos en las redes sociales se puede ver a personas corriendo mientras se escuchan múltiples disparos en las calles y se observa al presunto autor de los disparos en el suelo. "Todo nuestro personal está a salvo y nuestros corazones están con todos los involucrados mientras recopilamos información", publicó el bar Ned Peppers en su cuenta de Instagram.

 

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El tiroteo provocó conmoción y consternación en Estados Unidos porque se encadena en una serie de hechos similares ocurridos en los últimos días. Hace menos de 24 horas, un atacante abrió fuego adentro un centro comercial de El Paso, Texas, y mató a 20 personas y otras 26 resultaron heridas, antes de ser detenido. "Veinte inocentes perdieron su vida hoy en El Paso y más de dos docenas más resultaron heridos", afirmó el gobernador de Texas, Greg Abbott.

El presidente norteamericano, Donald Trump, un ferviente defensor de la compra y portación de armas por parte de civiles, le envío vía redes sociales sus condolencias a las víctimas y familiares de los últimos ataques e informó que los servicios federales de seguridad se sumaron a la investigación.

"Dios bendiga a la gente de El Paso Texas. Dios bendiga a la gente de Dayton, Ohio", dijo el mandatario antes de confirmar que "el FBI, la Policía local y estatal están trabajando juntos en El Paso y en Dayton, Ohio".

"La información se está acumulando rápidamente en Dayton. Ya se ha aprendido mucho en El Paso. La aplicación de la ley fue muy rápida en ambos casos. ¡Se darán actualizaciones durante todo el día!", aseguró.

Dada la cercanía con la frontera mexicana, apenas a ocho kilómetros del centro comercial, la Policía sigue la pista sobre posibles motivaciones racistas del atacante de El Paso.

El jefe de la Policía de la localidad fronteriza, Greg Allen, confirmó que detuvieron como sospechoso a "un hombre blanco de 21 años" que se entregó a las autoridades sin oponer resistencia y la investigación preliminar apunta "un vínculo con un delito de odio", en relación a un escrito publicado poco antes de la matanza en el que el sospechoso habla de "una invasión hispana de Texas" y advierte del "reemplazo de la gente de raza blanca por extranjeros".

A los ataque de las últimas horas, se suma otro cometido el fin de semana pasado en un festival gastronómico en Gilroy, California, que dejó cuatro muertos.