Rayito de Luz nació como un merendero que fue creado para devolver al barrio la ayuda que recibieron sus fundadores en momentos de crisis. Hoy atienden a unas 25 familias todas las semanas.
Afirman que con la seguridad que con esfuerzo y perseverancia se puede.

El Comedor Rayito de Luz abrió sus puertas hace más de tres años en Longchamps con el objetivo de devolverle a los vecinos el acompañamiento y apoyo que recibieron los fundadores de este espacio cuando pasaron por momentos de crisis.

Cecilia Lanzani junto a su marido fundaron este lugar que comenzó como un merendero: “Somos una familia numerosa, tenemos ocho hijos y hubo un tiempo que mí marido se quedó sin trabajo, entonces para que los chicos no pasen hambre, salía a pedir a las panaderías carnicería etc”, contó Cecilia sobre aquella situación que pudieron sobrellevar y que convirtieron en ayuda solidaria cuando su marido encontró trabajo.

“Tantas personas nos ayudaron en aquel entonces que nos donaban bolsas de consorcio llenas de pan y facturas y entonces fue en ese momento que le propuse a mi marido poner el merendero y repartir eso que ya nos sobraba a nosotros”, explicó Celilia.

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Aquella decisión de Cecilia le cambió la vida a toda la familia porque hoy Rayito de Luz es un espacio que asiste a más de 100 personas que van tres veces a la semana a buscar mercadería o tomar algo caliente.

“Yo tenía muchas ganas de abrir este lugar porque cuando era chiquita, también  éramos muchos hermanos y mí mamá trabajaba en un comedor al cual nosotros también asistíamos y siempre quise tener mi propio comedor”, detalló la creadora del lugar ubicado en Lima entre Ricardo Silva y Espora, Barrio 14 de Febrero de Longchamps. Devolver un poco todo lo que Cecilia y luego su familia recibió de otras personas solidarias es el motivo primordial por el cual se creó rayito.

son humildes, pero tienen la dignidad de ayudar a quienes más lo necesitan y se encargan de conseguir mercadería diario.

“Así como nos ayudaron en su momento, y sobre todo cuando mí marido se quedó sin trabajo nosotros hacemos lo mismo porque a nosotros nadie nos cuestionó la situación”, manifestó Cecilia que hoy se dedica a hacer rosquitas para vender y “con eso cubro cuando puedo la carne, las verduras, garrafa y demás gastos”, dijo.

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También, este espacio recibe ayuda de la ONG De Raíz de Lomas que realiza campañas para poder abastecer las necesidades de las 25 familias que asisten a Rayito de Luz. “Estaría bueno si alguna carnicería se ofreciera a ayudarnos con carne, pollo, lo que sea”, pidió Cecilia y aclaró que amasa cuando no tienen el dinero para poder comprar mercadería. Facebook/Rayito De Luz Comedor Merendero.