En el Eduardo Gallardón, el Milrayitas le ganaba por 2-0 al Taladro con goles de Desagastizábal y Ferrer y avanzaba a la final por el ascenso a Primera. Gabriel Lobos, figura de aquel equipo lomense, recuerda este partido histórico.
Los Andes, tras el triunfo, festejan como locos arribas del carrito.

La rivalidad entre Los Andes y Banfield data desde sus inicios como clubes, hace más de un siglo atrás, debido a que los primeros campos en los que jugaba el Milrayitas estaban en Lomas Este, a pocas cuadras de lo que hoy es el Florencio Sola. En esa época, justamente, comenzó gestarse este derby histórico, al que muchos catalogan como“El Clásico del Sur”, que dejó un montón de historias imborrables para ambos lados con el correr de los años.

Dentro de este sinfín de acontecimientos, este miércoles se celebra uno muy especial:  se cumplen 20 años del último Los Andes-Banfield, al que muchos hinchas del Milrayitas definen como “el clásico de historia” o el “clásico del siglo”, ya que con el triunfo por 2-0 en el Eduardo Gallardón por el partido revancha del Reducido de la temporada 99-00 (en la ida habían igualado sin goles), el elenco lomense eliminaba al histórico rival para avanzar a la final de este mini torneo contra Quilmes. Después le ganaría al Cervecero y ascendería a Primera División.

“Tengo los mejores recuerdos de aquel partido, fue muy especial para todos, fundamentalmente para mí, que soy hincha a muerte de Los Andes y verdaderamente lo gocé un montón. Si había una final que me hubiesen dado a elegir, sin dudas era ésta: con el clásico rival, dejándolo otro año en la B Nacional y nosotros con el ascenso a Primera. Fue un momento excelente para todos”, comentó Gabriel Lobos, una de las figuras de ese equipo que tenía como entrenador a Jorge Ginarte y fue titular en este histórico compromiso, en diálogo con Diario La Unión, a 20 años de ese imborrable partido.

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¿CÓMO FUE EL PARTIDO? Ese día, Los Andes entraba al campo de juego del Gallardón con ventaja deportiva luego de haber igualado sin goles en el Lecho Sola. Banfield, en cambio, con la obligación de ganar para avanzar a la final. Y con esas dos realidades, comenzó el partido. El Taladro intentó sacar a relucir su chapa y dominar las acciones, pero ese frontón defensivo que conformaban Adrián Bressán, Gabriel Nasta y Lobos, sumando a la seguridad de Darío Sala, lo impidieron. Y el gol de Felipe Desagastizábal, a los 34 minutos del primer tiempo,  mató las ilusiones del elenco de “Cachín” Blanco, que tenía que hacerle dos goles a un equipo que llevaba cinco partidos sin recibir goles. El equipo de Ginarte se paró de contra y, a los 36 minutos del segundo tiempo, sentenció la historia con un gol de Rubén Ferrer, el mismo que estuvo muy cerca de firmar en Banfield al inicio de la temporada pero finalmente decidió por el Milrayitas.

“Se disfrutó un montón, tanto en la cancha con los hinchas como después en el vestuario. Es un partido que nosotros, los hinchas de Los Andes, no lo olvidaremos más, como así también Banfield por la derrota. Creo que será un recuerdo de por vida para los dos. Y yo lo recuerdo con mucha satisfacción”, agregó Lobos, que tiene dos ascensos con la camiseta de Los Andes.

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Ese equipo del Milrayitas, ideado en el cráneo del recordado “Gordo” Ginarte, formó con: Sala; Bressán, Nasta, Lobos; Luis Pérez, Sebastián Salomón, Mauricio Levato, Juan “Cuca” Arce; Orlando Romero; Desagastizábal y Ferrer. ¿Y Banfield? José Miguel; Luis Gómez; Adrián González y Carlos Zaragoza; Leonel De Lara, Andrés San Martín, José Luis Acciari, Leonardo Delfino; Carlos Leeb y Diego Katip.

Estos fueron los hombres que le dieron vida al último derby entre el Milrayitas y el Taladro, con un partido que todavía hoy es recordado de ambos lados, especialmente por los de Lomas, que avanzaron a la final y después lograron el ascenso a Primera.

“Para el hincha de Los Andes, el clásico es Banfield. Si bien Temperley también es clásico, el partido especial es con Banfield. Y éste, el del 2000, fue como decía un periodista que transmitió el encuentro, que definió al partido como ‘el clásico de la historia’ porque Los Andes y Banfield nunca se habían cruzado en una instancia como ésta. Por eso quedará guardado por muchísimos años en nuestra memorias”, cerró el exmarcador central, que todavía tiene muy presente aquel partido.