Con fuerte presencia militar en las calles de Santiago y otras localidades, el país trasandino sigue sin encontrar la paz definitiva tras dos jornadas de enfrentamientos.
Hay alrededor de 8.000 militares en las calles.

Chile vive días difíciles tras la decisión del presidente Sebastián Piñera de aumentar el boleto del subte, algo que después no llevó a la práctica, y todavía continúa la tensión con los militares apostados en las calles, a pesar del levantamiento del toque de queda en Santiago y en otras localidades. Hasta el momento, según consigna la prensa chilena, se registró un saldo de tres muertos en el incendio de un supermercado en la localidad de San Bernardo.

El Toque de Queda impuesto el sábado por el mandatario trasandino finalizó este domingo a las 7 de la mañana y todo amaneció con más calma en el país cordillerano, sin personas en las calles y manteniéndose la tensión con los militares, que –por orden del Ministerio de Defensa- desplegó 7.941 funcionarios de las Fuerzas en Valparaíso, Concepción y Temuco y se estima que 9 mil militares serán desplegados a las zonas de emergencia como Coquimbo, La Serena y Rancagua, que amanecieron bajo el mando militar y se declararon en Estado de Emergencia.

En cuanto a los transporte público, el Metro Valparaíso, el tren que conecta toda la región metropolitana de esa región, anunció que no reiniciará el servicio y lo mismo informaron las autoridades de los servicios de colectivos y subtes de la ciudad.

Por su parte, en Santiago de Chile, la red metropolitana de transporte Transantiago anunció que sí funcionará -aunque se reinició con demora- y que, de haber nuevas protestas, cambiará sus rutas.

Las protestas, la represión policial y militar, y las escenas de violencia de ayer que culminaron con edificios prendidos fuego y al menos tres muertos en un supermercado incendiado, crearon hoy un clima de conmoción e incertidumbre en el país.