El Gasolero cayó por 3-0 ante Estudiantes, en Río Cuarto, y arrancó de mala manera en la Primera Nacional. Foglia y Sepúlveda, en dos oportunidades, marcaron los goles.
Temperley fue superado y arrancó el torneo con una dura derrota.

En Córdoba, Temperley no la pasó nada bien. Tuvo un estreno para el olvido en Río Cuarto y se trajo una dura derrota al caer por 3-0 ante Estudiantes en el inicio de temporada la flamante Primera Nacional.

El Gasolero no jugó bien, tampoco mostró seguridad en el aspecto defensivo y, para peor, los errores que cometió los pagó muy caro ante un local que, con sacrificio y entrega, marcó una importante diferencia y festejó a lo grande su regreso a la segunda categoría.

Leé también:  En su estreno en el Beranger, Temperley saboreó un empate agridulce

Los planes del equipo de Aldirico se desdibujaron rápido, a los 20 minutos, cuando el árbitro, muy acertado, marcó penal por una mano inocente de Baglivo. Foglia, ex Los Andes, lo cambió por gol y eso le allanó el camino al elenco conducido por Marcelo Vázquez.

En un flojo partido colectivo, Castro fue uno de los mejores.

A partir de ahí, Temperley  perdió el eje y empezó a evidenciar sus problemas en la faz defensiva, tanto en el medio como en la última línea. Fattori y Di Lorenzo no contuvieron a los volantes del rival, tampoco estuvieron precisos para manejar la pelota, y a eso le sumó las dudas que mostró el equipo en la última línea.

En ese contexto, el local no dudó y le sacó el máximo provecho a las fallas de la visita. Y eso lo hizo a los 46 minutos cuando, tras un error de Asis, armó una linda jugada asociada y que, luego de un pase preciso de Cabrera, Sepúlveda cerró en un gol clave para lo que era el desarrollo del partido.

Leé también:  Cristian Aldirico: “Vamos de menor a mayor”

La situación no cambió en el segundo tiempo. Temperley continuó con sus fallas, muy impreciso y flojo en la marca, y por eso  el local, a los 8 minutos, sentenció la historia con otro gol de Sepúlveda.

No fue el estreno esperado y Aldirico deberá trabajar mucho para lo que viene.