Con dos goles de Pablo Magnín, el Gasolero venció por 2-1 al conjunto de Junín y le rompió el invicto en el torneo. Con este triunfo, el equipo de Aldirico suma seis encuentros sin conocer la derrota.
Leandro González encabeza uno de los ataques de Temperley, que detuvo la marcha de Sarmiento.
Leandro González encabeza uno de los ataques de Temperley, que detuvo la marcha de Sarmiento.

Temperley dijo presente y se ilusiona con prenderse en la pelea por ingresar al Reducido. En su estadio, y ante el líder e invicto Sarmiento, impuso condiciones y se quedó con un valioso triunfo por 2-1 para salir de la zona roja del descenso y prenderse en la pelea por el Reducido.

El Gasolero dio una muestra de carácter ante uno de los rivales más complicados del torneo y prolongó su racha positiva (suma seis partidos sin perder, con tres victorias y tres empates) para escalar en la tabla, dejar de pensar en el descenso, y soñar con el Reducido.

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Sin embargo, no fue una tarea sencilla. Al Celeste le costó bastante doblegar al equipo de Delfino, que llegaba dulce y con ganas de consolidarse en la cima. Y si bien lo quiso hacer desde el comienzo del partido, le faltó profundidad y efectividad en los pases, especialmente por las bandas y en los metros finales, para lograrlo durante el primer tiempo, en el que Sarmiento mostró firmeza en todas sus líneas y no sufrió sobresaltos, en un trámite parejo y sin un dominar claro.

Guevgeozián ingresó en el segundo tiempo y tuvo un buen desempeño.
Guevgeozián ingresó en el segundo tiempo y tuvo un buen desempeño.

Temperley consiguió destrabarlo en el inicio del complemento gracias al gol de Magnín, la gran figura de la tarde, que aprovechó un mal rechazo de Castet y ajustició al 1 visitante, pero le duró poco tiempo: a los 7, y tras una jugada de pelota parada, Miracco fusiló a Castro dentro del área y anotó el empate parcial.

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Sin embargo, a partir de ahí, creció el juego del Gasolero, que recargó fuerza con los ingresos de Mancinelli y Guevgeozián y, con buen manejo de pelota y con la receta de atacar por la derecha, comenzó a dominar el partido. Y a los 28 minutos tuvo su premio: centro de Mancinelli, Guevgeozian se llevó la marca dentro del área y Magnín, solo frente al arco, anotó el 2-1 para desatar la fiesta del pueblo gasolero, que se quedó con un valioso triunfo a pesar de sufrir en los últimos minutos y ya se prendió en la pelea por ingresar al Reducido.