Este lomense, retirado de su profesión de escribano, sigue editando libros, continúa con su programa de radio y no afloja con las clases de tango y yoga.
“La idea de jubilarse es para hacer cosas, yo tengo un proyecto todos los días”, explica.

Roberto Codegoni, un lomense de pura cepa, ya se retiró de su profesión de escribano y a sus joviales 76 pirulos está en plena actividad en múltiples facetas y disfrutando de su querida familia.

Este vecino ilustre de Lomas de Zamora trabajó durante 45 de su profesión e incluso fue Presidente del Colegio de Escribanos del Distrito. “Le dediqué mucho a mi profesión, pero cuando se acabó, acabó. Se cerró un capítulo”, dice, categórico, Roberto a La Unión.

“Hay algunos que siguen hasta que mueren detrás del escritorio, no saben qué hacer en sus casas. La idea de jubilarse es para hacer cosas, yo tengo un proyecto todos los días”, explica.

Roberto escribió siete libros de poesías y acaba de lanzar, “Pedacitos de memoria”, su primera publicación de cuentos, que fue presentada en la Biblioteca J.M. Gutiérrez de Lomas de Zamora. Precisamente, el autor fue presidente de esta institución y hoy uno de sus hijos ocupa ese lugar.

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“Ya estoy pensando en otro libro de cuentos, pero como dice Facundo Manes, es muy bueno aburrirse, sigue pensando el cerebro, no está en blanco el cerebro por aburrirse. Igual yo sigo haciendo cosas”, suelta.

Entre tantas actividades, Roberto fue presidente de la Academia de Tango de Lomas y hoy sigue ligado a esa institución, y continúa con su audición en AM820 los viernes de 18 a 20. “Se llama ‘Academia de Tango’, paso tangos, hablo de tango, de cantores y de orquestas”, apunta.

Además, junto a su esposa Norma, psicóloga y artista plástica, está al frente de un grupo de tango, para mayores de 60 años.

“Le enseñé a bailar a mucha gente. El grupo ya se transformó en una reunión de amigos, donde destejamos los cumpleaños. Hay gente que no tiene un amigo, les hace bien estar en este grupo, el cerebro es un órgano social, el aislamiento produce problemas de salud”, acota.

También junto a su compañera toma clases de yoga, una disciplina que lo ayudó en la recuperación de un par de operaciones de espalda.

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El matrimonio tiene tres hijos, un abogado, un arquitecto y otra arquitecta, y tres nietos, con la esperanza de seguir ampliando la familia.

UNA ANÉCDOTA CON DIEGO. Roberto Codegoni estuvo al frente del Registro Cívil de Ingeniero Budge durante casi una década y fue el encargado de firmarle la Libreta de Enrolamiento a Diego Armando Maradona, cuando el "10" vivía aún en Fiorito.

“Una vez lo encontré en un restorán con Claudia. Le pedí el documento y él se asustó, pensó que yo era un policía, y le mostré que le había firmado yo el documento. Me dio las gracias, cuando vino al Registro Civil de Budge recién empezaba a jugar en la Primera de Argentinos Juniors”, recuerda el vecino.

Al margen de esta anécdota con Diego, Roberto es un apasionado hincha de Banfield, además de ser socio vitalicio,  y de los deportes en general. “Jugué a muchos deportes, menos al rugby, que no me gusta. Al fútbol jugaba de 8, después con el tiempo pasé a jugar más atrás, como un 5 tapón”, cierra sobre una etapa de su vida que siempre recuerda.