Vestidos de trajes y con pelucas, dos ladrones asaltaron un banco porteño, pero
fueron detenidos antes de fugarse.

robo banco

El robo sucedió en la sucursal del banco Santander Río que está situada en la Avenida Rivadavia al 8700. Allí, dos delincuentes armados llegaron alrededor de las 11, dominaron al empleado de seguridad -tras golpearlo con una pistola- y se dirigieron a la línea de cajas.
Una vez que los empleados les entregaron el dinero solicitado, se prepararon para huir, sin imaginar que dos policías apostados en la cuadra los habían visto.
Finalmente, fueron atrapados cuando estaban colocando una bomba falsa para que nadie se moviera hasta que pudieron fugarse. “Los efectivos entraron y lucharon cuerpo a cuerpo con los delincuentes, para evitar que se produzca un tiroteo que hiriese a algún cliente”, relató una fuente judicial.