En el Monumental, Millonarios y Xeneizes no se sacaron ventajas. El local tuvo más volumen de juego, ante un rival que especuló en los 90 minutos y se llevó un punto.
Esteban Andrada, la figura y nuevo récord en el arco de Boca, despeja ante Lucas Pratto.

River y Boca igualaron sin goles en el estadio Monumental por la quinta fecha de la Superliga Argentina de Fútbol. Ambos se volverán a cruzar en octubre, por las semifinales de la Copa Libertadores de América, definiendo la llave en La Bombonera.

El local manejó la pelota en el primer tiempo, ante un rival retrasado y que peleó la pelota en todo el campo de juego en busca de cortar circuitos y salir de contragolpe.

Con el 0-0, el Xeneize se bajó de la punta, quedando a dos unidades de San Lorenzo, pero el arco invicto le permitió a Esteban Andrada llegar a los 869 minutos sin recibir goles en partidos oficiales consecutivos, estableciendo una nueva marca y superando los 781 que ostentaba Antonio Roma. Además, el 1 visitante fue la figura del Superclásico.

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Los técnicos escondieron las formaciones hasta último momento. Un River más completo (teniendo en cuenta las lesiones en Boca) fue el que tomó la iniciativa. El planteo de Alfaro fue muy pobre, cauteloso. Quizás fue un mensaje claro para Gallardo respecto a lo que hará en la primera semifinal de Copa Libertadores. De otro modo no se entiende la lectura del partido, porque se puede no perder, pero arriesgando un poco más, algo que mostró en los minutos finales pero sin nada para resaltar.

Marcone creció en el complemento y fue uno de los pilares de Boca.

Propuso más River, fue más dinámico, vertiginoso, pero sin resolución en los metros finales. Lo poco que probó lo resolvió sin problemas Andrada. Boca cumplió en la faz defensiva, con Marcone y De Rossi siendo ruedas de auxilio para los centrales, pero desteñido arriba con Hurtado y Soldano.

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El Xenieze siempre estuvo atento al error ajeno. Soldano habilitó a Mac Allister y Armani la alcanzó a rozar al córner. La visita salió un poco más y buscó cambiar con los ingresos de Villa, Reynoso y Tevez (entró en el último cuarto). Por el contrario, River fue perdiendo frescura, y tuvo la oportunidad con Borré, pero le dio débil a las manos de Andrada tras un buen giro en el punto penal.

En los últimos 10 minutos, y con el lógico desgaste, propusieron un ida y vuelta, con más pujanza que jugadas claras, pero ninguno logró llevarse la victoria (Armani manoteó un tiro libre con rosca de Tevez). En la antesala a los choques coperos no hubo vencedores. Lo que viene será una historia completamente distinta.