El Millonario le jugó de igual a igual a Cruzeiro, bancó el cero en su arco y en los penales apareció Franco Armani para atajar dos y darle la clasificación a cuartos de final.
Borré, que convitió el último penal, se abraza con Armani, que atajó dos.

El campeón está de pie. River mantuvo el cero en Belo Horizonte y por penales eliminó a Cruzeiro para meterse en los cuartos de final de la Copa Libertadores de América.

El partido fue equilibrado, con chances repartidas en los arcos, y con el colombiano Jorge Carrascal como figura en los 90 minutos. Después, Franco Armani fue clave al detener los remates de Henrique y David (primero y tercero de la serie), mientras los cuatro de River (Nicolás de la Cruz, Gonzalo Montiel, Lucas Martínez Quarta y Rafael Borré) tuvieron 100% de eficacia.

El trámite fue parejo, el objetivo del equipo de Gallardo fue administrar y sostener a Cruzeiro lejos del área de Armani, que a los 16 minutos protagonizó la atajada del partido frente a Pedro Rocha al amortiguar el tiro del delantero que luego rebotó en el poste izquierdo.

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El tiempo que aprovechó Carrascal en La Paternal fue clave para el respaldo del Muñeco en el Mineirao. Le dio la titularidad y el colombiano no rifó. La pidió, gambeteó, encaró y hasta se dio el lujo de probar en dos tiros libres.

River no pasó grandes apuros y en los penales fue más efectivo que Cruzeiro.

La visita tuvo dos claritas: un tirito de Borré a las manos de Fábio y un intento de Ignacio Fernández apenas afuera. Cruzeiro se quedó en el toque y los pases largos sin sentido.

El panorama no era malo para River, que salió con Palacios por Ponzio al complemento. Sin peligro ante los arcos, el local no fue capaz de apurar. Un gol obligaba a su rival a meter dos.

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En ese contexto se fueron consumiendo los minutos y los penales eran una realidad. El Muñeco Gallardo sacó a dos ejecutores claves como Pratto y Fernández para meter a Suárez y De la Cruz. Tuvo la única del segundo tiempo para no llegar a la lotería final, pero Dedé llegó justo a tapar el remate de Suárez.

Y llegó la tanda, que empezó de mil maravillas con la tapada de Armani a Henrique, que después paró el de David. Los cuatro ejecutores de River inflaron la red de Fábio y con el sello de Borré, el campeón vigente avanzó una instancia más en una llave cerrada, sin goles en 180 minutos, pero con una eficacia notable para sacar chapa desde los 12 pasos.