El equipo B de Alfaro no pudo hacer pie y, con apenas unos ratos de lucidez, la Academia le ganó 1-0. Zaracho, en el primer tiempo, anotó el único gol de la noche.
Boca tuvo una noche sin creatividad y lo pagó por la efectividad de Racing.
Boca tuvo una noche sin creatividad y lo pagó por la efectividad de Racing.

En la Bombonera, el Boca B fue un cúmulo de fallas en la generación de juego y a la hora de defender su arco. Padeció los ratos de criterio de Racing y por momentos lució muy nervioso. Perdió 1-0 y ahora solo pensará en la vuelta ante River.

Sin brillar, la Academia fue contundente, golpeó cuando pudo y defendió la ventaja. La primera clara para el equipo de Coudet fue una jugada que encabezó Lisandro y terminó definiendo tras un pared con Cristaldo. Fue un aviso. Con poco, Racing estaba mejor. Y sobre los 27 encontró el gol.

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Cristaldo picó a espaldas de Fabra tras una desatención en el medio de Boca (y un rechazo fallido), se metió en el área, aguardó el momento ideal y le puso un centro preciso a Zaracho para que anticipe a toda la defensa Xeneize que observaba la pelota y no la marca.

El desacople defensivo y de las líneas medias se hizo evidente en esa primera etapa. La Academia pudo, incluso, aumentar la ventaja a la salida de un tiro libre pero Andrada atajó un cabezazo notable dentro del área de Cristaldo.

En el complemento, Racing le cedió el dominio a Boca y poco a poco se fue metiendo en su propio arco. Sin embargo, las deficiencias para atacar hicieron que recayera constantemente en centros y pelotas difíciles de dominar con cierto peligro. No fue la mejor imagen del equipo de Alfaro en la previa del clásico, pero allí el equipo (y la actitud) serán otros.