Así lo resolvió el Tribunal Oral en lo Criminal Nº 3 de Lomas de Zamora. Anahí Vázquez, hermana de Nicolás, el joven asesinado por el policía a sangre fría en 2013, se mostró molesta y decepcionada por la decisión de la Justicia.

"La verdad nos pareció una desprolijidad total, una vergüenza", dice Anahí.

Cuando Anahí Vázquez levantó el teléfono y escuchó la noticia en boca de su abogada primero se sorprendió, pero después, como no podía ser de otra manera, sintió malestar. El Tribunal Oral en lo Criminal Nº 3 de Lomas de Zamora había fijado el inicio del juicio contra el excomisario Héctor Amarilla para el próximo martes, pero como los tiempos no daban para cumplir con los pasos procesales postergó la fecha para el 30 abril de 2020.

“La verdad que nos pareció una desprolijidad total, una vergüenza. Nos enteramos de todo este martes, cuando nos notificaron. ¿Cómo puede ser que nos avisen una semana antes? ¿No puede actuar de una mejor manera el Tribunal? Es una falta de respeto”, resaltó la hermana de Nicolás Vázquez, el joven de 18 años asesinado a sangre fría por el ex agente durante una persecución ocurrida en el centro comercial de Lanús en septiembre de 2013.

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La decisión que esgrimió la Justicia para reprogramar el inicio del juicio es que los plazos no permiten notificar a los testigos que deben presentarse a declarar. Son más de 100: 72 de parte de la querella y 67 a pedido de la defensa. “¿A vos te parece que por una falta de responsabilidad del Tribunal, seis meses más tengo que esperar?”, masculla Anahí.

Ante esta situación, la familia aseguró que no interpondrá ninguna acción ni recurso de queja para pedir el adelantamiento del juicio. “Mucho no podemos hacer porque ya empieza la feria, y hacer el reclamo y que lo adelanten un mes no nos sirve”, aclara. “Si esto hubiese sucedido tres meses atrás, obviamente, el escenario era otro”, agrega.

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Nicolás Vázquez el 25 de septiembre de 2013 ingresó a un negocio de ropa ubicado en 9 de Julio y se probó tres remeras, la última no se la sacó. Cuando sonó la alarma empezó a correr y el comisario Amarilla, que hacía adicionales como custodio, lo persiguió dos cuadras y lo fusiló de un tiro aunque el joven se había rendido y no portaba un arma.

En febrero, después de cinco años prófugo, el policía fue detenido por la Gendarmería en Rafael Calzada cuando había ido a visitar a su hija que acababa de ser madre.

Anahí esperó tanto para encontrar justicia que cuando se pone a pensar lo que significan seis meses más en todo este proceso dice: “Me da mucha bronca, pero si luché tanto tiempo para que cayera, seis meses no me cambia nada. Lo que yo quiero es que lo juzgue el Tribunal y que lo condene con la pena máxima y que se pudra en la cárcel”.