Con elementos muy sencillos y en apenas cuatro pasos, es posible imprimirle estilo a un artefacto de la casa.

MATERIALES:

  • Huevera de madera
  • Cáscaras de huevo de gallina y codorniz
  • Cola vinílica
  • Sellador Monitor
  • Palillo de brochette
  • Acrílicos: chocolate, marrón africano
  • Barniz al agua brillante Monitor

1. Resultado final

2. Aplicar sobre toda la pieza una mano de sellador. Dejar secar. Con la pinceleta pintar los sectores que no se cubrirán con cáscaras, utilizando acrílico chocolate, matizado con marrón africano, ambos diluidos con agua para logra una pátina. Dejar secar.

3. Lavar las cáscaras de huevo, quitarles la membrana interna y dejarlas secar. Dibujar con lápiz el diseño y colocar en el interior el adhesivo. Presionar un trozo de cáscara sobre el sector de la zona encolada para que se adhiera. Acomodar con el palillo y romper los excedentes de cáscara respetando el diseño. Dejar orear.

4. Repetir el procedimiento anterior sobre todo el marco de la puerta. Intercalar las cáscaras de huevos de gallina, blancas y coloradas, y las de huevo de codorniz. Completar también el exterior del diseño superior. Dejar secar muy bien.

5. Proteger toda la pieza con tres manos de barniz, dejando secar muy bien entre una y otra capa.